La violencia desmedida deja un saldo trágico, afectando a las comunidades más vulnerables.
En la localidad de Pont Sondé, situada en el departamento de Artibonite en Haití, se ha reportado una masacre en la que miembros de la banda criminal conocida como Grand Grif han asesinado a más de 70 personas. Esta información fue proporcionada el viernes por la Oficina para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
El ataque contra la población civil comenzó el jueves, cuando los integrantes de este grupo armado ingresaron a la zona disparando indiscriminadamente e incendiando vehículos y viviendas. Entre las víctimas se encontraban niños, bebés y adultos, muchos de los cuales se encontraban durmiendo en el momento del ataque. Como resultado de esta violencia, miles de residentes de Pont Sondé se han visto obligados a huir, buscando refugio en la plaza principal de la comuna de Saint Marc, que se encuentra a 100 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital del país.
Recientemente, Estados Unidos y la ONU impusieron sanciones contra Luckson Elan, el líder de la banda Grand Grif, a pesar de la presencia de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, liderada por Kenia, que tiene como objetivo enfrentar la creciente ola de violencia en Haití.
El primer ministro de Haití, Garry Conille, expresó su condena a través de su cuenta en la red social X, afirmando que “hoy, una vez más, nos enfrentamos a la cobardía más absoluta. Un ataque brutal, sin motivo alguno, golpeó a ciudadanos inocentes en Pont Sondé”. Además, destacó que “este crimen atroz, perpetrado contra mujeres, hombres y niños indefensos, no es solo un ataque contra estas víctimas, sino contra toda la nación haitiana”. Conille también extendió su “más sentido pésame a todas las familias y seres queridos afligidos, así como a todo el pueblo haitiano afectado por esta tragedia”.
En cuanto a la situación de la violencia en Haití, la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH) ha informado que durante el segundo trimestre de este año, 1379 personas han sido víctimas de la violencia de las bandas armadas, incluyendo tanto muertos como heridos. En el transcurso de 2023, se estima que esta cifra ha alcanzado las 8000 víctimas. Por otro lado, la Organización Internacional para las Migraciones ha indicado que el número de personas desplazadas internamente en Haití supera las 700,000, siendo la mitad de ellos niños.

