El último informe sobre la Brecha de Emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) advierte que, si se continúa con la trayectoria actual de emisiones y no se incrementa la ambición, la temperatura del planeta podría aumentar entre 2,6 °C y 3,1 °C. Esta proyección se aleja significativamente de la meta establecida en el Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global a menos de 2 °C, y preferiblemente a 1,5 °C, en comparación con los niveles preindustriales.
Requerimientos de reducción de emisiones
El informe señala que para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, es imperativo lograr una reducción de los gases de efecto invernadero del 42% para el año 2030 y del 57% para 2035. Estas reducciones deben ser implementadas a través de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC), que los países están obligados a presentar de manera actualizada antes de la Conferencia de las Partes (COP30) que se llevará a cabo el próximo año.
Urgencia en la acción climática
La directora ejecutiva de Pnuma, Inger Andersen, enfatizó la necesidad de que las naciones “aceleren la acción ahora, muestren un aumento masivo de la ambición en los nuevos compromisos y luego cumplan urgentemente con las políticas y la aplicación”. Esta declaración subraya la importancia de actuar de manera inmediata y efectiva para mitigar el cambio climático y cumplir con los objetivos globales establecidos.
El informe también destaca que la brecha entre las emisiones actuales y las metas necesarias para limitar el calentamiento global es alarmante y requiere un compromiso renovado por parte de todos los países para implementar políticas que reduzcan las emisiones de manera significativa. La situación actual exige un enfoque coordinado y ambicioso para abordar la crisis climática y asegurar un futuro sostenible para las próximas generaciones.

