
Este martes, Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, presentó su renuncia tras los problemas ocurridos durante las elecciones del 12 de abril, que llevaron a extender el sufragio un día más.
En una carta divulgada por el medio peruano RPP, Corvetto calificó su renuncia como “necesaria e impostergable” debido a las irregularidades en el reparto y traslado del material electoral. En su misiva, el funcionario expresó su “total y entera disponibilidad a las investigaciones en los fueros que correspondan”.
Corvetto argumentó que, tras los problemas técnicos y operativos que se presentaron en el despliegue del material electoral en ciertos sectores de Lima Metropolitana, consideró que su renuncia era esencial para asegurar la confianza ciudadana en la ONPE de cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. “Me preparé desde siempre para el cargo que concursé y en el que pudimos gestionar un fuerte proceso de necesarias reformas, pero los problemas focalizados ocurridos el 12 de abril constituyen una situación que me impide continuar en el cargo”, afirmó.
El exjefe de la ONPE también mencionó que existen interrogantes que deben ser aclaradas a través de una investigación imparcial y exhaustiva, y que las respuestas pueden encontrarse en la competencia interna de la organización. “Como servidor público, no basta con actuar de acuerdo con la ley en cumplimiento de una función pública”, añadió, subrayando su deseo de contribuir a la estabilidad democrática de Perú.
Corvetto presentó su renuncia a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), María Teresa Cabrera, en un momento en que el proceso electoral se encuentra en pleno escrutinio de resultados. Los votantes peruanos deberán esperar un tiempo considerable para conocer al oponente de la candidata derechista Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial, programada para el 7 de junio, ya que el conteo total de los resultados de las elecciones generales no se dará a conocer hasta mediados de mayo. La ONPE informó que las últimas actas de las elecciones generales llegaron a sus sedes descentralizadas ocho días después de la votación.