
Un alto funcionario del gobierno de Donald Trump expresó su confianza en que la Corte Suprema de Estados Unidos ratificará los aranceles a las importaciones establecidos por la administración, a pesar de que un tribunal inferior los anuló. El pasado viernes, un tribunal federal de apelaciones determinó que el presidente no tenía la autoridad para imponer varios de los impuestos a las importaciones que han sido implementados desde su regreso al poder en enero. Sin embargo, se aclaró que las tasas seguirán en vigor hasta que la Corte Suprema tome una decisión definitiva sobre el asunto.
Durante una entrevista en Fox News, el asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, manifestó que la decisión del tribunal del viernes, que fue adoptada por una mayoría de siete jueces contra cuatro, estaba influenciada por motivos políticos. Navarro se refirió a los magistrados que votaron a favor del fallo como “políticos con togas negras“. Además, argumentó que los puntos de vista en desacuerdo presentados por algunos de los jueces eran “muy, muy contundentes“.
Navarro expresó su creencia de que esto proporciona una “hoja de ruta muy clara” sobre cómo la Corte Suprema podría decidir a favor del gobierno. El fallo del tribunal establece que el presidente de Estados Unidos no puede imponer aranceles sin un límite de tiempo. En este contexto, Navarro afirmó: “Nunca dijimos que serían permanentes“.
El asesor comercial se mostró “muy optimista” respecto a que la decisión sea revertida, y añadió: “Si perdemos este caso… será el fin de Estados Unidos“. La intervención de la justicia se produjo tras una demanda presentada por estados gobernados por el Partido Demócrata y una coalición de pequeñas empresas importadoras, a las cuales Navarro criticó por intentar “seguir comprando a bajo precio las porquerías chinas“.