Un juez de distrito en Estados Unidos ha emitido un fallo que favorece a Paramount Pictures en una demanda por infracción de derechos de autor presentada por el escritor Shaun Gray, quien reclamaba reconocimiento y compensación económica por su trabajo en el guion de la película “Top Gun: Maverick”, estrenada en 2022.
La decisión judicial establece que Gray no posee derechos de autor válidos sobre el material que presentó, ya que su obra se considera una creación derivada de la película original de 1986, que es propiedad exclusiva de Paramount. El tribunal argumentó que la propuesta de Gray se basó completamente en el universo creativo preexistente, utilizando tramas, escenarios y personajes que ya pertenecen al patrimonio intelectual del estudio. Según el juez, las escenas que Gray desarrolló están tan entrelazadas con el material original que no pueden ser consideradas como obras independientes con derecho a protección.
En su denuncia, presentada en abril de 2022, Gray alegó que fue contactado en 2017 por el director Joseph Kosinski y el guionista Eric Singer para colaborar en el proyecto de la secuela. Afirmó haber escrito varias secuencias, incluyendo momentos de vuelo de aviones de combate que finalmente se incluyeron en la película. Su defensa sostenía que, al no haber firmado un contrato de obra por encargo, mantenía parte de los derechos de autor y, por ende, de las ganancias generadas por la película a nivel global.
Sin embargo, el fallo judicial desestimó estas afirmaciones, argumentando que las contribuciones de Gray violaban los derechos de la obra original. Además, la resolución permite a Paramount continuar con una contrademanda contra Gray, acusándolo de fraude e infracción de propiedad intelectual, alegando que el escritor ocultó sus supuestas contribuciones hasta que la secuela se convirtió en un gran éxito comercial.
Este fallo se suma a una decisión anterior en la que Paramount también logró desestimar otra demanda relacionada con “Top Gun: Maverick”. En esa ocasión, los herederos del autor de un artículo periodístico que inspiró la película original de los años ochenta intentaron reclamar derechos sobre la secuela, pero su demanda fue igualmente rechazada por los tribunales estadounidenses.

