
El Papa Francisco enfrenta un dilema esta Navidad sobre la tradición del árbol en el Vaticano, en medio de preocupaciones ambientales.
Tradición del árbol de Navidad en el Vaticano
El Papa Francisco se encuentra ante un desafío inesperado en esta temporada navideña, ya que debe decidir si continuar con una tradición que ha perdurado por más de cuatro décadas en el Vaticano o modificar las reglas establecidas. Este año, la controversia gira en torno a la costumbre de colocar un árbol de Navidad en la Plaza de San Pedro, un árbol de 30 metros que proviene de la región de Trentino, en el norte de Italia. Sin embargo, un grupo de ambientalistas ha solicitado al Papa que se abstenga de talar el árbol, argumentando que esta práctica debería ser reconsiderada.
La carta de los ambientalistas
Los ambientalistas han enviado una carta al Papa Francisco en la que piden que se evite la tala del árbol. En la misiva, que cuenta con más de 50,000 firmas, se argumenta que “los árboles de Navidad son una tradición pagana y no tienen nada que ver con el nacimiento de Cristo”. Esta carta fue elaborada en papel reciclado, lo que subraya el enfoque ecológico del grupo.
Origen de la tradición
La tradición de colocar un árbol de Navidad en el Vaticano se inició en 1982 durante el papado de Juan Pablo II. En ese año, un granjero le obsequió un árbol al Santo Padre, afirmando que lo traía desde Polonia, su país natal. Desde entonces, la ofrenda del árbol de Navidad al Papa se ha convertido en un honor significativo, como explican las autoridades del Vaticano.
El árbol de este año y su impacto local
Renato Girardi, alcalde de Ledro, la localidad que donará el árbol este año, ha indicado que su comunidad ha estado en lista de espera para este honor desde 2015. Girardi expresó: “Queríamos unir a la comunidad en torno a un árbol”. Además, el alcalde advirtió que si el árbol no se envía a Roma, será llevado a un aserradero, lo que resalta la importancia económica de la industria maderera en la región.
El alcalde también mencionó que aún no se ha determinado qué árbol específico será talado, con el fin de evitar que los manifestantes se encadenen a él. Girardi enfatizó que el árbol es uno de varios que se planeaba talar este año, y subrayó: “Si no va a Roma, irá a un aserradero”.
Posible cambio de rumbo
Hasta el momento, el Papa Francisco no ha emitido ninguna declaración sobre este asunto. A pesar de que los preparativos para la colocación del árbol continúan según lo planeado, existe la posibilidad de que el Papa decida cambiar de rumbo en el último momento, algo que ha sido característico de su liderazgo en la Iglesia Católica.