La incertidumbre rodea la elección de la nueva directiva de la Cámara de Diputados en Chile, mientras los parlamentarios asumen sus funciones en el Congreso Nacional este miércoles. A pesar de un acuerdo previo entre los partidos de izquierda, la Democracia Cristiana (DC) y el Partido de la Gente (PDG) para que Pamela Jiles asumiera la presidencia, este pacto se ha desmoronado.
La situación actual podría perjudicar a las fuerzas progresistas, que se verán reducidas a una minoría en el nuevo Congreso. El PDG, que iba a ser clave para la aprobación de los últimos proyectos del presidente Gabriel Boric, como el Fondo de Estabilización Social (FES), ahora se encuentra en una posición complicada.
La ruptura del acuerdo se atribuye a una diferencia de uno o dos votos, según la periodista de Meganoticias, Constanza Santa María. Los votos en cuestión provendrían de Jaime Mulet, de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), y Felipe Camaño, de la DC. Como resultado, se anticipa que un parlamentario de la derecha asumirá la presidencia de la Cámara Baja, con Jorge Alessandri (UDI) como uno de los nombres más mencionados, aunque también se consideran a Catalina del Real y Agustín Romero, ambos del Partido Republicano.
Franco Parisi, líder del PDG y excandidato presidencial, ha denunciado que el nuevo gobierno estaría ofreciendo cargos a familiares de algunos diputados para asegurar la presidencia de la Cámara.
En contraste, el Senado ha logrado mantener su acuerdo, y Paulina Núñez, de Renovación Nacional (RN), presidirá la mesa, siendo la encargada de entregar la banda presidencial a José Antonio Kast alrededor de las 12:00 horas de este miércoles, momento en el que se llevará a cabo el cambio de mando.

