La llegada de La Niña a Chile podría alterar las temperaturas y lluvias en diversas zonas. Conoce cómo afectará a cada región este fenómeno climático.
Se ha concluido el mes de agosto y con ello se anticipa un incremento en las temperaturas para gran parte del territorio chileno, en el contexto de la inminente llegada de la primavera. Sin embargo, el panorama para el verano podría ser incierto debido a la posible aparición del fenómeno de La Niña en Chile.
El periodista especializado en meteorología de Mega, Alejandro Sepúlveda, explicó que este fenómeno se caracteriza por el enfriamiento de las aguas del océano Pacífico, lo que conlleva una serie de consecuencias para el país, las cuales varían según la región. Sepúlveda indicó que “algunos pueden tener más agua y otros menos”.
En lo que respecta a la zona norte, el especialista advirtió que se debe tener “mucha precaución”, ya que “cuando tenemos La Niña del norte, aumentan las lluvias estivales en el altiplano”. Este fenómeno se relaciona con el denominado Invierno Boliviano, que puede impactar desde Arica hasta Atacama, generando lluvias en la región durante el verano chileno. Además, se prevé que las costas de la zona centro-norte experimenten temperaturas más bajas de lo habitual y un aumento en la nubosidad debido a la conocida vaguada costera. Sepúlveda mencionó que esto ya se ha observado en los últimos días, señalando que actualmente se está frente a una “pre Niña”.
En cuanto a Santiago y la zona central, Sepúlveda expresó que existe “incertidumbre en cuanto a los episodios de calor en los valles centrales”. Aclaró que, aunque con La Niña es menos probable que se rompan récords de altas temperaturas, “igual puedes tener episodios de calor”. En este contexto, se ha decretado una emergencia preventiva para el verano, dado que “se prevé una temporada que será intensa en cuanto a incendios forestales”. También se anticipa que en los próximos meses podría haber una disminución en las lluvias en la zona central, indicando que “si es que llegan, llegan más debilitadas porque tuvieron que pelear con la alta presión”. Esto explica que julio fue un mes muy seco y que agosto tampoco presentó muchas precipitaciones. Esta situación podría resultar en un aumento en la contaminación del aire.
En la zona sur, se espera que La Niña traiga consigo heladas tardías, lo que implica temperaturas inusualmente bajas para la época, generando pérdidas en las cosechas en las regiones centro y sur del país. Además, se prevé que la primavera sea más seca en la Patagonia, con menos precipitaciones, aunque en general se anticipa que durante el verano se registren mayores lluvias en toda la zona sur.

