El tribunal de Lyon ha accedido a una de las cuatro solicitudes de nuevas investigaciones presentadas por la defensa de Nicolás Zepeda, quien se enfrenta a su tercer juicio por el asesinato de su exnovia japonesa, Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016. El presidente del tribunal, Éric Chalbos, ha ordenado que se verifique si restos de ADN no identificados encontrados en un cojín de la habitación de Kurosaki coinciden con perfiles del registro nacional francés de huellas genéticas de delincuentes y personas desaparecidas.
Zepeda fue condenado en 2023 a 28 años de prisión por asesinato premeditado, pero la Corte de Casación francesa ordenó la repetición del juicio tras detectar irregularidades en el proceso. Este nuevo juicio comenzó el martes en Lyon. La defensa, representada por los abogados Sylvain Cormier y Robin Binsard, había solicitado obtener nueva información de Facebook sobre la cuenta de Kurosaki tras su desaparición, tomar declaración a un amigo de la víctima que iba a visitarla esa semana, interrogar a una mujer que supuestamente vio a Zepeda después del crimen, e identificar el ADN desconocido hallado en el cojín. Solo la última solicitud fue aceptada por el tribunal.
La defensa considera que la identificación de este ADN es “crucial” para el caso. Según la acusación, Zepeda pudo haber utilizado la almohada para asfixiar a Kurosaki en la habitación 106 de la residencia universitaria de Besanzón, donde la joven de 21 años estudiaba. Robin Binsard, uno de los abogados de Zepeda, comentó: “Incluso si este ADN no está identificado en un archivo, permite una zona de duda en beneficio de Zepeda”. Su colega, Sylvain Cormier, calificó la situación como un “enorme fracaso para esta investigación”.
Por otro lado, la abogada de la familia Kurosaki, Sylvie Galley, rechazó las solicitudes de la defensa, describiéndolas como “una cortina de humo” y argumentando que el caso se está desviando hacia cuestiones irrelevantes. El tribunal ha solicitado los resultados de la nueva pesquisa “lo antes posible”, pero ha decidido continuar con el desarrollo del juicio en paralelo. Hasta el 26 de marzo, la corte debe determinar si Zepeda es culpable del asesinato de Kurosaki en diciembre de 2016, antes de deshacerse del cuerpo en un bosque o en un río cercano a Besanzón. Este caso, que no cuenta con un cadáver, se ha convertido en uno de los más mediáticos de la justicia francesa en los últimos años.

