En Lyon, Francia, se ha iniciado el tercer juicio contra Nicolás Zepeda, un chileno acusado de la desaparición y presunta muerte de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki. Este nuevo proceso judicial se reinicia desde cero tras la anulación de una condena anterior que lo sentenciaba a 28 años de prisión, decisión tomada por la corte de casación debido a irregularidades técnicas y jurídicas en los juicios previos.
Narumi Kurosaki desapareció en 2016, lo que ha llevado a un prolongado proceso judicial que ha incluido varios juicios y apelaciones. El primer juicio se llevó a cabo en Besanzón, y tras la apelación, la corte invalidó los fallos anteriores, lo que ha generado un nuevo inicio del caso.
El tribunal ha visto la llegada de la familia de Narumi, quienes, visiblemente angustiados, han optado por no hacer declaraciones a la prensa. Pablo Cuellar, editor de Internacional de Meganoticias, reportó que la madre y las hermanas de Narumi se mostraron muy afectadas por la situación, casi diez años después de la desaparición de la joven.
Por su parte, Nicolás Zepeda llegó al tribunal acompañado de sus abogados, entre ellos Sylvain Cormier, mientras que su familia no estuvo presente, ya que deben declarar como testigos en la próxima semana. Zepeda hizo su entrada al estrado por una puerta oculta, bajo la vigilancia de agentes de seguridad, y esta es su primera aparición pública desde su último juicio hace más de dos años.
Durante su declaración, Zepeda negó las acusaciones en su contra, afirmando: “¡Niego los cargos que se me imputan, soy inocente!”. También relató su historia personal, mencionando su infancia en Chile y su relación con Narumi, que comenzó como una amistad y evolucionó a un vínculo romántico. Recordó momentos compartidos, incluyendo viajes y la visita de Narumi a Chile, donde ella disfrutó de la cultura y el paisaje del país.
Zepeda también habló sobre su experiencia en prisión desde su detención en 2020, describiendo las duras condiciones de aislamiento y el miedo que sintió durante su tiempo encarcelado.
La investigación ha presentado a Zepeda como el principal sospechoso, dado que fue la última persona en ver a Narumi con vida. Se han presentado evidencias como mensajes entre ambos y grabaciones de sonidos de golpes y gritos la noche de su desaparición. El magistrado a cargo del caso ha expuesto que la hipótesis principal es la de un homicidio, aunque la falta de un cuerpo complica la determinación de los hechos.
Además, se ha mencionado la manipulación de las cuentas digitales de Narumi tras su desaparición, lo que sugiere un intento de simular actividad y retrasar la denuncia de su ausencia. En esta ocasión, varios testigos clave no han comparecido, lo que podría influir en el desarrollo del juicio. La defensa de Zepeda ha argumentado que la falta de testigos busca limitar la presentación de nuevos antecedentes, manteniendo así un resultado similar al de juicios anteriores.
Es importante señalar que este artículo se refiere a un proceso judicial en curso, y los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que se determine lo contrario por las autoridades competentes.

