El gobierno de Nicolás Maduro ha expresado su firme rechazo a la decisión de Chile de llevar ante la Corte Penal Internacional (CPI) el caso del asesinato del exteniente venezolano Ronald Ojeda. A través de un comunicado emitido por el canciller Yván Gil, Venezuela calificó la acción chilena como una “ridícula maniobra” y acusó a la nación sudamericana de actuar con un “odio vicioso”, supuestamente impulsado por órdenes de Estados Unidos.
El comunicado de Venezuela subraya que “la CPI no es un escenario para montajes mediáticos ni fábulas politiqueras”, desestimando así los argumentos jurídicos que Chile ha presentado en relación al caso.
Chile argumenta motivación política en el crimen
La respuesta del gobierno venezolano se produce en un contexto en el que el canciller chileno, Alberto van Klaveren, y el fiscal nacional, Ángel Valencia, se encontraban en La Haya con representantes de la CPI. Durante esta reunión, Chile entregó información que, según sus afirmaciones, demuestra que el crimen de Ojeda tuvo una “motivación política”.
Valencia declaró que las pruebas presentadas son “más que contundentes” y podrían fortalecer la investigación que la CPI ya lleva a cabo por presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela.
Detalles sobre el caso de Ronald Ojeda
Ronald Ojeda, un exmilitar opositor al chavismo y asilado político en Chile, fue secuestrado el 21 de febrero de 2024 por individuos que se hicieron pasar por agentes de la Policía de Investigaciones (PDI). Su cuerpo fue hallado días después, enterrado bajo concreto en un área periférica de Santiago.
La situación ha generado un fuerte intercambio de acusaciones entre ambos países, con Venezuela defendiendo su posición y Chile insistiendo en la necesidad de justicia para el caso de Ojeda.

