Al menos 60 personas han sido detenidas en Nicaragua por la Policía, en un contexto de represión tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por tropas estadounidenses, según informó el organismo defensor de derechos humanos Monitoreo Azul y Blanco.
El monitoreo reportó que estas detenciones se han llevado a cabo sin orden judicial y se basan en “expresiones de opinión”, que incluyen comentarios en redes sociales, celebraciones privadas y la falta de repetición de la propaganda oficial. Esta situación ha sido calificada como una grave violación a los derechos humanos por parte de la organización.
Las detenciones se han concentrado en varios departamentos del país, incluyendo Chontales, Matagalpa, Managua, Jinotega, Chinandega, Estelí, Granada, Masaya, así como en las regiones del Caribe Norte y Sur. Hasta el 9 de enero de 2026, el Monitoreo Azul y Blanco ha documentado que de las 60 personas detenidas, 49 permanecen sin información sobre su situación legal, nueve han sido liberadas y tres han sido sujetas a retenciones temporales sin cargos claros ni acceso a procesos judiciales.
El Monitoreo Azul y Blanco ha hecho un llamado urgente a la comunidad internacional para que preste atención a esta nueva ola represiva en Nicaragua y ha exigido la libertad de todas las personas consideradas presas políticas en el país.
Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Managua también se pronunció sobre la situación, señalando que, tras el reciente avance en Venezuela con la liberación de un gran número de presos políticos, en Nicaragua más de 60 personas siguen “injustamente detenidas o desaparecidas”, incluyendo a pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. En un mensaje publicado en la red social X, la embajada enfatizó que “la paz solo es posible con libertad”.
Hasta el momento, no se ha emitido un informe oficial que confirme las detenciones reportadas tras la captura de Maduro.

