Wall Street comenzó la semana con un notable aumento, impulsado por el sector petrolero tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del Gobierno de Donald Trump.
Este lunes, el índice Dow Jones de Industriales experimentó un incremento del 1,01%, alcanzando las 48.869 unidades, mientras que el S&P 500 subió un 0,54% hasta los 6.895 puntos. Por su parte, el Nasdaq avanzó un 0,45%, situándose en 23.339 puntos. Este optimismo también se reflejó en el mercado chileno, donde el índice IPSA creció un 1,20%, alcanzando los 10.553,89 puntos a las 12:28 hora local.
La detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos, ha generado un impacto significativo en las acciones de las empresas petroleras estadounidenses. Chemron, una de las principales multinacionales del sector, vio un aumento del 4,04% en sus acciones, mientras que Exxon Mobil registró un incremento del 1,1%. Ambas compañías llegaron a experimentar ganancias de hasta un 7% y un 4% respectivamente, aunque estas cifras se moderaron rápidamente.
A pesar del fuerte desempeño de las petroleras, el resto del mercado bursátil no mostró una reacción notable. Según UBS, una firma de servicios financieros, históricamente, los eventos geopolíticos de gran magnitud no han tenido un impacto duradero en la bolsa de valores. En este contexto, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, destacó que uno de los objetivos de la administración Trump es refinar el crudo pesado de Venezuela, que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, en las refinerías estadounidenses.
El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) también mostró un aumento, subiendo un 1,45% en la jornada de hoy. Este contexto sugiere que la situación en Venezuela podría tener repercusiones significativas en el mercado energético global, afectando no solo a Estados Unidos, sino también a otros países dependientes del petróleo venezolano.

