Estados Unidos ha decidido respaldar una transición política en Venezuela liderada por Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro, en un giro inesperado que ha sorprendido a analistas y políticos.
La situación en Venezuela ha cambiado drásticamente desde la detención de Nicolás Maduro, quien había mantenido el control del país durante más de dos décadas. En lugar de apoyar a la oposición, que incluye a figuras como María Corina Machado y el presidente electo Edmundo González, Washington ha optado por aliarse con Delcy Rodríguez, quien hasta hace poco era la vicepresidenta ejecutiva del régimen. Gustavo Azócar, politólogo venezolano, explica que esta decisión se debe a la fragmentación del poder dentro del chavismo, que se dividía en cuatro grupos de poder: Maduro y su esposa Cilia Flores, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López, y los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez.
Con la captura de Maduro, el equilibrio de poder se ha visto alterado, lo que ha llevado a Estados Unidos a buscar un acuerdo con uno de los actores que aún tiene influencia en el régimen. Azócar señala que para desmantelar una dictadura tan arraigada, es crucial negociar con aquellos que poseen poder real. En el pasado, durante la administración de Donald Trump, se intentó un plan similar que fracasó por la falta de apoyo interno, cuando se propuso a Padrino López como líder de la transición, pero este se retractó.
Diosdado Cabello, por su parte, ha sido descartado por Estados Unidos debido a su historial delictivo, lo que ha dejado a los hermanos Rodríguez como la única opción viable. Jorge Rodríguez ha sido un negociador clave, estableciendo contactos con representantes de Estados Unidos, y fue quien propuso que él y Delcy lideraran la transición. Este plan, que se espera que se implemente a finales de 2025, incluye que los hermanos informen a Washington sobre las actividades de Maduro.
Delcy Rodríguez ha sido designada como presidenta encargada de Venezuela, en parte porque es la única figura del régimen que mantiene comunicación con Estados Unidos. Azócar destaca que, con la caída de Maduro, la oposición tiene la oportunidad de ganar terreno, y que la próxima fase del proceso político incluirá la convocatoria a elecciones, un paso que debe ser tomado por la vicepresidencia en caso de ausencia del presidente.
La Constitución venezolana establece que, ante la falta del jefe de Estado, la vicepresidencia debe convocar elecciones en un plazo de 90 días. Azócar anticipa que figuras de la oposición como María Corina Machado y Edmundo González podrían jugar un papel crucial en este proceso electoral, que se espera que se lleve a cabo en el contexto de un reordenamiento de las exportaciones petroleras del país, controladas por Estados Unidos.
En medio de este panorama, la ministra vocera del Gobierno venezolano ha declarado que no es apropiado rendir pleitesía a Trump, en respuesta a comentarios de la oposición sobre compartir un galardón con el presidente estadounidense. La situación en Venezuela sigue siendo tensa y en evolución, con la comunidad internacional observando de cerca los próximos pasos en este proceso de transición.

