
El estado de salud de Miguel “Negro” Piñera sigue siendo motivo de preocupación. En la tarde del martes, un sacerdote se presentó en la Clínica Alemana de Temuco para administrarle la extrema unción. El hermano del expresidente Sebastián Piñera fue ingresado el lunes en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Villarrica tras haber sufrido dos paros cardiorrespiratorios y dos trombosis.
Dada la gravedad de su condición, los médicos decidieron trasladarlo a la Clínica Alemana de Temuco, donde permanece bajo observación especializada. Durante la jornada del miércoles, la Clínica Alemana de Temuco emitió un informe actualizado sobre la situación del músico. En el comunicado se indicó que “el paciente se mantiene en estado crítico, estable dentro de su gravedad, bajo sedación y conectado a ventilación mecánica“.
Además, se comunicó que “continúa recibiendo medidas de soporte avanzado para el manejo del shock séptico que presenta, con monitoreo permanente por parte de nuestro equipo multidisciplinario de salud“.
La extrema unción, también conocida como unción de los enfermos, es un sacramento asociado a la Iglesia Católica que se administra a personas en estado grave, proporcionando consuelo espiritual y fortaleza en momentos críticos. Según la Iglesia de Concepción, “se trata de un sacramento que tiene por fin conferir una gracia especial al cristiano que experimenta las dificultades inherentes al estado de enfermedad y vejez“.
Asimismo, se explica que “tal como deseaba el Concilio Vaticano II (cfr. Sacrosanctum concilium, n. 73), en lugar del nombre de Extremaunción se usa ahora el de unción de los enfermos, intentando hacer patente que no es solo un sacramento para quienes se encuentran en el último momento de su vida, sino para aquellos cristianos que empiezan a estar en peligro de muerte, por enfermedad o vejez“.
Se denomina ‘unción’ porque al sujeto se le unge con óleo sagrado mientras se pronuncian las palabras prescritas en los libros litúrgicos. En su sitio web, el clero señala que “el óleo es la materia remota, que es el aceite de oliva, bendecida por el obispo en la Misa Crismal del Jueves Santo. En caso necesario, es materia apta cualquier otro aceite vegetal, sobre todo porque en algunas regiones falta o es difícil de conseguir el aceite de oliva“.
Aunque el obispo es quien habitualmente bendice el óleo que se utiliza en la unción, también pueden hacerlo aquellos que jurídicamente se equiparan a él, o en caso de necesidad, cualquier presbítero, pero dentro de la celebración del Sacramento.
La Arquidiócesis de la Santísima Concepción indica que “están previstas por las normas litúrgicas unciones en la frente y en las manos, y, por tanto, estas unciones son las exigidas para la licitud. En caso de necesidad, para la validez basta una sola unción en la frente o en otra parte del cuerpo“.
Finalmente, se informa que “como en todos los sacramentos, la unción de los enfermos se celebra de forma litúrgica y comunitaria (cf SC 27), que tiene lugar en familia, en el hospital o en la iglesia, para un solo enfermo o para un grupo de enfermos“. Si las circunstancias lo permiten, la celebración del sacramento puede ir precedida del sacramento de la Penitencia y seguida del sacramento de la Eucaristía.