
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha instado a los países europeos a continuar sus esfuerzos para poner fin a lo que él describe como “genocidio y crímenes” perpetrados por Israel en Gaza y Líbano. En este contexto, Pezeshkian ha afirmado que Teherán está dispuesto a colaborar en la búsqueda de una solución que garantice la paz en la región del Medio Oriente.
Durante una conversación telefónica con el presidente francés, Emmanuel Macron, Pezeshkian expresó que “la República Islámica de Irán acogerá con agrado y apoyará cualquier propuesta para crear paz y estabilidad en la región”, según lo reportado por la agencia IRNA.
Exploración de un alto el fuego
Los líderes discutieron diversas maneras de establecer un alto el fuego entre Israel y el grupo libanés Hezbolá. Este grupo, junto con los palestinos de Hamás, los hutíes de Yemen y las milicias iraquíes, forma parte de la alianza antiisraelí conocida como el ‘Eje de la Resistencia’, que es liderada por Irán.
Demandas a los líderes europeos
Pezeshkian solicitó a Macron y a otros líderes europeos que continúen con sus esfuerzos para “obligar al régimen sionista a detener el genocidio y los crímenes en Gaza y el Líbano”. Además, calificó de positivas las recientes declaraciones de París que condenan las acciones israelíes en Líbano y que abogan por frenar el suministro de armas a Israel.
La postura de Irán sobre la seguridad regional
En este sentido, el presidente iraní reiteró que su país siempre ha deseado una región segura, alejada de la guerra y los disturbios. Pezeshkian mencionó: “Incluso tras el cobarde asesinato de Haniya en Teherán por el régimen sionista (Israel), con la promesa de los países occidentales de conseguir un alto el fuego y con la esperanza de evitar la matanza de personas inocentes y oprimidas, nos contuvimos (de responder) durante un tiempo”.
Asesinato de Ismail Haniya
El jefe político de Hamás, Ismail Haniya, fue asesinado durante una visita oficial a Teherán a finales de julio. Este evento llevó a Irán a responder el 1 de octubre con el lanzamiento de 180 misiles contra Israel. Esta ofensiva también se consideró una represalia por los asesinatos del líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, y de un general de la Guardia Revolucionaria en Beirut, ocurridos el 27 de septiembre.