El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, destacó la transformación del barrio Meiggs, que ha pasado de ser un foco de comercio ilegal a un espacio recuperado y seguro. Según Desbordes, en diciembre de 2024, la zona estaba dominada por cerca de cinco mil toldos azules, lo que generaba desórdenes y un ambiente de inseguridad. Sin embargo, afirmó que actualmente, en la “super-manzana”, el corazón de Meiggs, no hay toldos azules, y el área se presenta limpia y ordenada, permitiendo a los ciudadanos transitar con un bajo riesgo de ser víctimas de delitos.
El alcalde subrayó que esta transformación no es casualidad, sino el resultado de decisiones concretas y un aumento significativo en la capacidad operativa de seguridad en el terreno. En este sentido, Desbordes mencionó que al inicio de su gestión había menos de 300 agentes de seguridad municipal, y que ahora se está avanzando hacia una dotación de 905 efectivos, con la proyección de alcanzar cerca de 1.000, gracias al apoyo del comercio local. En particular, se planea destinar 200 agentes exclusivamente para Meiggs, con un costo mensual aproximado de $310 millones, financiado en conjunto con el sector privado, pero bajo la supervisión municipal.
Desbordes también agradeció la colaboración de diversas entidades, incluyendo Impuestos Internos, las policías, Aduanas y la Fiscalía, lo que ha permitido atacar la cadena del comercio ilegal desde la importación hasta la venta al detalle. Resaltó que el toldo azul es solo una manifestación visible del problema, y valoró el papel de la Cámara de Comercio de Meiggs, liderada por Adolfo Numi, como un aliado clave en la solución, a diferencia de otras cámaras que solo se limitan a reclamar sin ofrecer soluciones.
En cuanto a la reducción de delitos en la zona, el alcalde afirmó que la disminución es notable. “Cuando uno elimina cinco mil toldos azules, desarticula redes de comercio ilegal, ataca la falsificación y el contrabando, y además ordena el espacio público, lo que ocurre naturalmente es una caída muy fuerte de las oportunidades para delinquir”, explicó. En términos concretos, Desbordes indicó que en la zona recuperada de Meiggs, los delitos han disminuido en un 90%.
El alcalde concluyó que, más allá de las cifras, lo que se está observando es un cambio estructural en el barrio, que se traduce en menos incivilidades, menos focos delictuales y un mayor control efectivo del territorio. Además, mencionó que se ha reducido el número de permisos en la vía pública, pasando de aproximadamente 2.200 a cerca de 1.800, reafirmando la decisión de no legalizar el desorden en la zona.

