La jueza argentina María Servini ha emitido una orden de detención con fines de extradición contra Galvarino Sergio Apablaza, quien es acusado de estar involucrado en el asesinato del senador Jaime Guzmán el 1 de abril de 1991. Según el abogado de Apablaza, Rodolfo Yanzón, la policía intentó ejecutar la orden en la residencia de su cliente, pero no logró arrestarlo ya que no se encontraba en el lugar.
La orden de detención se enmarca en un proceso judicial que se inició en 2010, tras una solicitud de extradición presentada por las autoridades chilenas. Este proceso había estado paralizado debido a que Apablaza había recibido el estatus de refugiado, un reconocimiento que fue posteriormente revocado y que actualmente se encuentra en discusión en los tribunales. Yanzón indicó que existe un procedimiento judicial paralelo relacionado con el estatus de refugiado, que está a la espera de una resolución definitiva, tras dos fallos adversos para Apablaza y la presentación de un recurso extraordinario.
El abogado calificó la orden de detención como una violación de la normativa internacional, afirmando que “le hicieron firmar por pedido del Ministerio de Seguridad a la jueza Servini una orden de detención violando la Convención de Refugiados”. Yanzón argumentó que, mientras no se defina de manera definitiva el estatus de refugiado en el ámbito judicial, dicho estatus sigue vigente, lo que debería proteger a Apablaza bajo la Convención.
Además, el abogado destacó que la jueza Servini firmó la orden en sustitución del juez Ariel Lijo, quien está de licencia. Yanzón expresó su confianza en que la medida será revocada cuando Lijo regrese a su puesto la próxima semana, afirmando que “no hay extradición que cursar, lo que están haciendo es ilegal”. También sugirió que esta decisión judicial podría estar relacionada con la agenda política entre Argentina y Chile, insinuando que “quieren violar la Convención de Refugiados haciéndole un regalo a Kast. Quedarán con las ganas”.
La firma de la orden de detención se produce en un momento clave, ya que el presidente chileno José Antonio Kast tiene programada una visita a Buenos Aires el próximo lunes, donde se reunirá con su homólogo argentino, Javier Milei.
Galvarino Apablaza, de 75 años, llegó a Argentina en 1993. Tras una breve detención en 2004 debido a un pedido formal de extradición de Chile, ha estado en libertad desde 2005. En 2010, durante el gobierno de Cristina Fernández, se le otorgó el estatus de refugiado, que fue revocado durante la presidencia de Mauricio Macri. Apablaza fue miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, una organización que surgió del Partido Comunista de Chile y que tomó las armas durante la dictadura de Augusto Pinochet.

