El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, presentó una estrategia para la transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, que incluye estabilización, recuperación y transición.
Durante su intervención ante el Congreso de Estados Unidos, Rubio detalló que el primer paso de esta estrategia es la estabilización del país, enfatizando la importancia de evitar el caos. “No queremos que caiga en el caos. Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, afirmó. En este contexto, reiteró el anuncio del presidente Donald Trump sobre la intención de tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de Venezuela, que se venderán a precios de mercado. “Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, agregó Rubio.
La segunda fase de la intervención, según Rubio, se centra en la “recuperación”, que busca reintegrar a Venezuela en el mercado global. “La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, explicó. Además, destacó la necesidad de iniciar un proceso de reconciliación nacional, que incluiría la amnistía y liberación de opositores encarcelados, así como su repatriación para ayudar a reconstruir la sociedad civil.
Finalmente, la fase de “transición” fue descrita por Rubio como un proceso que se solapará con las fases anteriores, aunque no ofreció detalles específicos sobre cómo se llevaría a cabo. En el marco de esta estrategia, el economista y el mandatario electo se comprometieron a impulsar la productividad en el país con planes concretos.
En otros temas, se reportó que la ex pareja de Yáñez, Belén Carrasco, fue condenada a la misma pena que él, y el titular del Mineduc destacó que 23 de los 26 Servicios Locales han mejorado sus resultados en la PAES, desestimando críticas que consideró ideológicas. Además, se reveló que el 75% de la población cree que la falta de recursos económicos dificulta la justicia, y el 61% opina que en Chile es posible pagar para asegurar un veredicto. En cuanto a nombres, el año pasado, 1.999 niñas fueron inscritas como Emma y 2.323 niños como Mateo. Por último, el presidente Gabriel Boric y su ex ministro de Desarrollo Social, Giorgio Jackson, celebraron la disminución de la pobreza, lanzando una crítica implícita al presidente electo, José Antonio Kast.

