El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que su país está preparado para “usar la fuerza” si el gobierno venezolano no colabora con los objetivos estratégicos de Washington en la región. Esta declaración se enmarca en un discurso que Rubio presentará ante el Senado estadounidense, al que han tenido acceso diversos medios internacionales.
Rubio, quien también se reunirá en Washington con la líder opositora venezolana María Corina Machado, enfatizó que, aunque su gobierno espera evitar el uso de la fuerza, no dudarán en actuar si las vías diplomáticas y otras formas de presión no logran la cooperación deseada por parte de Caracas. En su discurso, el secretario de Estado recordó que Rodríguez asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas especiales estadounidenses, sugiriendo que la presidenta interina “conoce muy bien el destino de Maduro”.
Además, Rubio destacó que Rodríguez ha manifestado su intención de abrir el sector energético de Venezuela a empresas estadounidenses, prometiendo acceso preferente a la producción de petróleo y el uso de las divisas obtenidas para la compra de productos de Estados Unidos. Sin embargo, advirtió que estos compromisos deben ser verificados y que Washington supervisará su implementación.
Las advertencias de Rubio se producen en un contexto de creciente tensión diplomática, especialmente después de que Rodríguez afirmara que Venezuela “ya ha tenido suficiente” de la injerencia estadounidense y que no aceptará órdenes externas. Esta postura se alinea con las declaraciones de otros funcionarios venezolanos que han denunciado violaciones a la soberanía nacional.
La comparecencia de Rubio ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado se da en un clima de cuestionamientos por parte de algunos legisladores sobre el uso de la fuerza en Venezuela sin un consenso pleno del Congreso. Posteriormente, el secretario se reunirá con María Corina Machado, quien se encuentra en Washington D.C. desde el 15 de enero, tras haber tenido un encuentro con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca.

