La futura vocera de Gobierno, Mara Sedini, ha generado controversia tras sus declaraciones sobre la designación de Trinidad Steinert como ministra de Seguridad, lo que ha llevado a miembros del oficialismo a exigir aclaraciones sobre los contactos previos entre José Antonio Kast y la ex fiscal.
Sedini, en una entrevista con La Tercera, afirmó que “Kast lleva meses, sino años trabajando… La ministra de Seguridad no fue una improvisación, era una conversación que ya llevaba un buen tiempo”. Estas afirmaciones han suscitado críticas, ya que sugieren que las conversaciones sobre el nombramiento de Steinert comenzaron cuando ella aún se desempeñaba como fiscal en la Fiscalía Regional de Tarapacá.
La ex ministra del Interior, Carolina Tohá, expresó en Radio Infinita que los comentarios de Sedini abren un nuevo flanco de cuestionamientos, sugiriendo que si las conversaciones se remontan a la época en que Kast era candidato y no presidente electo, esto podría implicar una relación inapropiada entre una fiscal activa y un candidato político. Tohá instó al nuevo gobierno a “aclarar estos dichos, porque esto es un error no forzado del que tienen que ahora hacerse cargo”.
El diputado Daniel Manouchehri (PS) también se pronunció sobre el tema, señalando que es “extremadamente grave” que Sedini reconozca que las conversaciones con Steinert se dieron mientras ella era fiscal en ejercicio. Manouchehri cuestionó si hubo otros fiscales involucrados y si se comunicó al fiscal nacional, enfatizando la necesidad de transparencia en este asunto, especialmente dado que la Fiscalía investiga a personas cercanas al presidente Kast.
Por su parte, el diputado Jaime Araya (PPD) advirtió que si las conversaciones se extendieron durante la campaña electoral, esto podría generar una crisis institucional. En contraste, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, descalificó las críticas, calificándolas de “débiles y absurdas”. Ramírez defendió que es natural que para que Steinert asuma como ministra, haya tenido que haber conversaciones con Kast, y consideró que no hay conflicto en ello.
El debate sobre la relación entre la futura ministra de Seguridad y el presidente electo se intensifica, con llamados a la transparencia y la necesidad de aclarar los tiempos y la naturaleza de las conversaciones previas al nombramiento. La situación plantea interrogantes sobre la independencia de la Fiscalía y su relación con el nuevo gobierno.

