
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hizo un llamado a los venezolanos en el extranjero para que regresen a su país, describiéndolo como “la patria de las oportunidades y de la felicidad perpetua”. Durante su programa en YouTube, Con Maduro+, transmitido por la Fundación Televisora Venezolana Social (TVES), el mandatario también criticó al presidente electo de Chile, José Antonio Kast, y al actual presidente, Gabriel Boric, a quienes acusó de crear un ambiente propicio para la llegada de Kast a La Moneda.
Maduro se refirió a Kast como un “nazi, criado de familia nazi y pinochetista convicto y confeso”, y responsabilizó a Boric de permitir que un personaje como Kast accediera al poder. “Lo vi hoy entrando al despacho de La Moneda donde mataron a Allende, lo esperaba Boric sin corbata. Este señor entró con su traje y su corbata y pensé: solo cambia que uno no tiene corbata y el otro tiene”, expresó Maduro, sugiriendo que la única diferencia entre ambos líderes es su vestimenta.
El presidente venezolano advirtió a Kast sobre las consecuencias de cualquier acción en contra de los venezolanos en Chile, afirmando: “Cuidadito le toca un pelo a un venezolano. A los venezolanos se les respeta”. Maduro criticó las propuestas de Kast sobre la inmigración, señalando que el presidente electo amenaza a los migrantes venezolanos con detenciones y expulsiones, y enfatizó que “la migración venezolana tiene derechos y la Constitución chilena se los tiene que respetar”.
En un tono más conciliador, Maduro invitó a los venezolanos a regresar a su país, afirmando que si pudiera, enviaría “100 aviones para traérmelos con boletos gratis a todos”. Esta invitación se produce en un contexto de tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, especialmente en relación con el petróleo venezolano.
La situación política en Chile ha generado reacciones diversas, y la llegada de Kast a la presidencia ha sido objeto de críticas tanto a nivel nacional como internacional. En medio de este panorama, Maduro continúa promoviendo su mensaje de retorno a la patria, mientras que la comunidad venezolana en el extranjero enfrenta desafíos significativos en sus países de acogida.