Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron el lunes ante un tribunal con lesiones visibles tras una fallida fuga durante su captura por fuerzas estadounidenses.
El incidente ocurrió cuando ambos intentaban escapar de su complejo, lo que resultó en golpes en la cabeza y contusiones evidentes durante la audiencia judicial. Funcionarios del Gobierno de Donald Trump informaron a legisladores que Maduro y Flores intentaron esconderse detrás de una puerta de acero, pero se golpearon la cabeza al intentar pasar por un marco bajo. Tras ser detenidos por miembros de la Delta Force, recibieron atención médica inmediata.
Durante una sesión informativa de más de dos horas, altos funcionarios de la administración Trump detallaron el episodio a líderes del Congreso. El abogado de Flores afirmó que su defendida “sufrió lesiones significativas” y solicitó al juez la realización de una radiografía y una evaluación física completa, ya que se sospecha que podría tener una fractura o un moretón severo en las costillas. Reporteros presentes en el tribunal observaron que Flores se balanceaba e inclinaba la cabeza en varios momentos, mientras que Maduro mostraba dificultades para sentarse y levantarse.
Bocetos judiciales mostraron a Flores con vendajes en la cabeza, lo que reforzó la impresión de que ambos habían sufrido golpes recientes. Sin embargo, los funcionarios que informaron a los legisladores minimizaron la gravedad de las lesiones, calificando el golpe en la cabeza de Flores como menor. La cadena CNN también solicitó comentarios a los abogados de Maduro y Flores para aclarar el alcance de las heridas.
La operación de captura también dejó heridos entre las fuerzas estadounidenses, algunos de los cuales resultaron lesionados por disparos y esquirlas durante un intenso enfrentamiento armado en las cercanías del complejo. Aunque las autoridades aseguraron que ninguna de estas lesiones pone en peligro la vida, el episodio resalta la violencia del operativo que culminó con la detención del mandatario venezolano y su esposa, quienes ahora se encuentran bajo custodia y con secuelas físicas aún en evaluación.
El control de los ingresos petroleros por parte de Estados Unidos es un aspecto central del acuerdo que reordena las exportaciones de Venezuela. En otro contexto, la ministra vocera del Gobierno venezolano declaró que “no es íntegro ni digno que le rindamos pleitesía” a Trump tras la intervención de EE.UU. en Venezuela, en respuesta a comentarios de la oposición que deseaba compartir un galardón con el presidente estadounidense.

