Nuevos antecedentes del Caso Audios involucran a Luis Hermosilla, quien enfrenta prisión preventiva por lavado de activos, soborno y fraude.
Nuevos antecedentes han surgido en relación con el Caso Audios, en el que Luis Hermosilla es el principal implicado. Actualmente, Hermosilla se encuentra bajo prisión preventiva, enfrentando cargos por su supuesta participación en delitos de lavado de activos, soborno y fraude.
Recientemente, el medio de investigación Ciper ha revelado un chat que sugiere que el abogado realizó gestiones en el contexto del Caso Caval, específicamente para presentar una querella por estafa contra Natalia Compagnon, quien es la exesposa de Sebastián Dávalos, hijo de la expresidenta Michelle Bachelet. Este caso se hizo público en 2015, durante el segundo mandato de Bachelet, tras la compra de terrenos en Machalí por parte de Caval, la empresa de Compagnon.
En este marco, Hermosilla actuó como representante legal del empresario Gonzalo Vial Concha, quien demandó a Compagnon, Dávalos y Mauricio Velero, el segundo socio de Caval. Además, también desempeñó un papel similar para el empresario Munir Hazbún, quien en 2019 inició negociaciones con Vial para adquirir la Universidad de Aconcagua. Este último aspecto es significativo, ya que en 2021, Hazbún mantenía una relación con Compagnon, tras su separación de Dávalos en 2017.
El chat revelado por Ciper muestra una conversación entre Hermosilla y Hazbún, que tuvo lugar el 9 de septiembre de 2022. En este intercambio, Hazbún preguntó a Hermosilla sobre la situación judicial de Natalia Compagnon. Hazbún escribió: “Hola Luis, cómo va todo? No te olvides de revisar lo de Natalia porfa para hablar con el sr. López”, refiriéndose a Ricardo López Zegers, abogado que colaboraba con Hermosilla en la querella de Vial contra Caval. Hermosilla respondió: “Ya hablé con López. Está esperando la llamada de Antonio”, en alusión a Antonio Garafulic, abogado de Compagnon. Hermosilla también preguntó: “Una pregunta, cómo lo hago con las 600 uf?”, a lo que Hazbún contestó que le enviaría los datos en breve.
En una segunda conversación, el 5 de octubre de 2022, Hermosilla se puso en contacto nuevamente con Hazbún para compartir un hilo de Twitter del periodista Juan Pablo Sallaberry, quien había informado sobre el Caso Caval. En este hilo, se mencionaba que Vial había desistido de su querella contra Compagnon y Velero tras haber realizado “negociaciones privadas”. Sallaberry también indicó que Garafulic había solicitado al tribunal el sobreseimiento de la causa, aunque el abogado de Dávalos se opuso. Hazbún preguntó a Hermosilla: “Hola Luis, buenos días. ¿Qué opinas de estos comentarios?”, a lo que Hermosilla respondió: “Me imagino que es Dávalos tratando de boicotear acuerdos”. Hazbún añadió que había consultado a Natalia, quien le dijo que el periodista tenía una mala opinión de todos ellos, incluida la exesposa de Dávalos.
La mujer mencionada en el chat, Ana Lya Uriarte, ocupaba el cargo de jefa de gabinete de la Presidencia durante el segundo gobierno de Bachelet y, en el momento de la conversación, era ministra de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) en el actual gobierno de Gabriel Boric. Ciper intentó contactar a la exministra para averiguar si alguna vez se concretó una conversación con Hermosilla, pero no obtuvo respuesta.
Sebastián Dávalos, por su parte, se pronunció sobre el asunto, afirmando que desconocía el papel de Uriarte en el caso. Además, criticó a Hermosilla, señalando: “A mí me sobreseyeron en la arista central del caso y, acto seguido, cae una querella contra mí de una persona que yo no conozco, que es Gonzalo Vial. Yo jamás le pedí nada, nunca acordé nada, nunca hice un negocio con él, ni recibí ni un peso de él. Y quién estaba detrás de él era Hermosilla”. Dávalos continuó diciendo que había una “mezcla de mantener el caso vivo por una cuestión política”, mencionando que “la trenza que se escucha siempre es Vial, Hermosilla y Chadwick”. Según Dávalos, “donde está Hermosilla, está Chadwick”, y afirmó que Hermosilla había prolongado el caso Caval durante casi ocho años, presentando una querella sin pruebas y buscando llevar el asunto a juicio. Además, Dávalos indicó que entre 2019 y 2023, Hermosilla había solicitado de manera sistemática que se postergaran las audiencias del juicio.

