Luis Eduardo Thayer, director del Servicio Nacional de Migraciones, explica cómo la ausencia del consulado venezolano en Chile afecta las expulsiones de ciudadanos.
El director del Servicio Nacional de Migraciones de Chile, Luis Eduardo Thayer, ha declarado que desde el cierre del consulado venezolano en el país, no se han llevado a cabo expulsiones de ciudadanos venezolanos. Durante una entrevista en la radio Pauta, Thayer explicó que la imposibilidad de realizar estas expulsiones se debe a que el consulado es el encargado de verificar la identidad de los ciudadanos, confirmando que son efectivamente nacionales de Venezuela. “No se ha podido expulsar a nadie y le voy a explicar por qué. Porque el consulado tiene que verificar la identidad de la persona, tiene que decir que esa persona es ciudadana de mi país”, afirmó Thayer.
El director de migraciones también mencionó que se están explorando alternativas para avanzar en el proceso de expulsiones, pero subrayó que la ausencia del consulado venezolano en Chile complica significativamente esta tarea. “Evidentemente que hoy día el foco está puesto en las otras nacionalidades”, añadió.
En relación a la política migratoria, Thayer enfatizó que debe ser integral y abordar los diversos aspectos del fenómeno migratorio. Afirmó que “no hay ninguna propuesta que por sí sola vaya a resolver el tema de la migración. Ninguna”. Destacó la necesidad de fortalecer las capacidades en la frontera y de articular esfuerzos con los países vecinos para mejorar la eficiencia en los procesos de reconducción. Desde el año 2022, se han reconducido más de 12,000 personas detectadas en la frontera que han sido devueltas a sus países de origen. Sin embargo, también mencionó que existen dificultades con Bolivia, que no acepta a personas de terceros países, lo que ha impedido que algunas reconducciones se materialicen.
Thayer también hizo eco de las declaraciones del diputado Vlado Mirosevic, quien indicó que Chile ha alcanzado su capacidad migratoria y, por lo tanto, no puede recibir más migrantes. “Efectivamente, tenemos que terminar de recuperar el control de la frontera. Estamos en una condición donde hay personas en el país donde es necesario que se integren adecuadamente los que ya están aquí y evidentemente no puede haber nuevos llamados, ni nuevos incentivos a más flujos migratorios, porque tenemos un problema”, comentó.
El director del Servicio Nacional de Migraciones relató que la situación de migración irregular ha sido un desafío creciente, especialmente desde el inicio de la pandemia, con un aumento en los volúmenes de migrantes que el país no había experimentado anteriormente. En el año pasado, se llevó a cabo un proceso de empadronamiento biométrico en el que 182,000 personas en situación irregular se presentaron de manera voluntaria. Thayer también expresó su preocupación por la situación en Venezuela, señalando que aunque no es un problema inmediato, podría convertirse en uno dado el contexto actual.
Finalmente, Thayer subrayó que las políticas y medidas adoptadas deben enfocarse en mejorar la regulación del flujo migratorio y en el control de la frontera, con el objetivo de evitar un incremento en la migración irregular. A pesar de los desafíos, destacó que en los últimos años ha habido una disminución en las denuncias acumuladas por ingreso irregular, con una baja del 39% en comparación con 2022 y del 28% respecto a 2021.

