El ministro de Seguridad Pública de Chile, Luis Cordero, informó que un total de 41 de los 42 gendarmes con órdenes de detención fueron arrestados en la cárcel Santiago 1, lo que representa el 10% de la dotación de este penal. Esta operación, denominada “Operación Apocalipsis”, se llevó a cabo tras semanas de preparación y se extendió a otros ocho centros penitenciarios y domicilios de los implicados.
El operativo se realizó a las 3:00 de la madrugada del martes y fue el resultado de investigaciones previas que habían identificado a los funcionarios involucrados en una red de corrupción. Cordero explicó que las órdenes de investigación y detención habían sido planificadas con antelación, lo que permitió un despliegue efectivo y coordinado.
El ministro aseguró que, a pesar de la magnitud de las detenciones, no se alteró el funcionamiento del penal. “No hubo reacciones por parte de los internos ni de los funcionarios, y los traslados de personas privadas de libertad a su audiencia se desarrollaron con total normalidad”, afirmó Cordero. Esta estabilidad operativa se logró gracias a la colaboración entre Gendarmería y los ministerios de Justicia y Derechos Humanos, así como el de Seguridad Pública.
Cordero también destacó que, al igual que en intervenciones anteriores, se implementaron protocolos para asegurar que las operaciones no interrumpieran el funcionamiento habitual de los penales. La preocupación por la cantidad de internos en Santiago 1 y el número de funcionarios implicados fue un factor clave en la planificación de la operación.
Las investigaciones continúan, y el ministro advirtió que podrían existir más funcionarios comprometidos en esta red delictiva. Las medidas de mitigación para abordar esta situación ya están programadas con Gendarmería para garantizar la seguridad y el orden en los establecimientos penitenciarios.

