El ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile, Louis de Grange, ha abordado la posibilidad de movilizaciones sociales ante un posible aumento en los precios de los combustibles, en el contexto de un eventual ajuste al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Durante una entrevista en Radio Infinita, De Grange destacó que está en constante diálogo con los gremios del transporte, especialmente con aquellos que expresan inquietudes sobre el impacto de los precios en el transporte de carga.
El ministro señaló que las fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo son un fenómeno recurrente que afecta directamente a los costos de servicios de transporte, incluyendo camiones, taxis colectivos y buses en regiones. “No es primera vez que ocurren estas variaciones esporádicas en los precios internacionales del petróleo (…) y, por supuesto, eso repercute directamente en la oferta de diferentes servicios de transporte”, afirmó De Grange.
En relación a la posibilidad de descontento social o movilizaciones, el secretario de Estado comparó la situación actual con eventos pasados, mencionando que el aumento de tarifas del transporte público en el gobierno anterior no generó reacciones significativas. “El Gobierno anterior subió la tarifa del transporte público de Santiago $95 y nada de lo que mencionas ha ocurrido”, indicó.
De Grange también enfatizó la importancia de mantener un diálogo activo con los distintos actores del sector transporte, asegurando que las conversaciones son permanentes y que el objetivo es llegar a acuerdos que consideren la realidad económica actual. “Todos tenemos que ser conscientes de la realidad internacional, una realidad que afecta no solo a Chile, sino a muchos otros países”, agregó.
En otro tema, el ministro fue consultado sobre las deficiencias en el sistema de buses RED en Santiago, donde mencionó que existen ineficiencias que podrían llevar a una posible reducción de la flota de buses. Según De Grange, actualmente hay 7.900 buses en operación, cifra que se asemeja a la cantidad de micros amarillas que había en el pasado, a pesar de que el número de pasajeros ha disminuido en un 30% a 35% en comparación con hace 12 o 15 años. “Es decir, tenemos muchos más buses, mucho más Metro y menos pasajeros. Eso finalmente se traduce en una sola cosa, que es mayor déficit”, explicó.
El ministro concluyó que existen diversas estrategias que se pueden implementar para optimizar el sistema de transporte público, incluyendo ajustes en el diseño de recorridos, frecuencias y tipos de buses, lo que podría permitir una reducción gradual de la flota.

