
Nuevas explosiones en Líbano dejan al menos 21 muertos y 3.100 heridos en dos ataques masivos. La Cruz Roja y el Ejército responden a la emergencia.
Al menos nueve personas han perdido la vida y más de 300 han resultado heridas en una reciente serie de explosiones que han tenido lugar en diferentes puntos de Líbano. Este incidente se produjo el miércoles, apenas un día después de un ataque masivo similar que dejó un saldo de 12 muertos y 2.800 heridos. Según las cifras oficiales proporcionadas por el Ministerio de Salud Pública libanés, en total, entre ambos atentados, se han registrado 21 fallecimientos y aproximadamente 3.100 heridos.
De acuerdo con la agencia estatal de noticias NNA, el nuevo ataque tuvo lugar en varias localidades, incluyendo la capital, Beirut, así como en Sahmar, situada en el oriental Valle de la Bekaa, y en las ciudades sureñas de Maryayoun y Tiro. También se reportaron explosiones en Hosh al Ghanam, en el este del país.
En esta ocasión, los dispositivos que detonaron eran walkie-talkies, a diferencia de los beepers que estallaron en el ataque anterior. Los aparatos explosivos estaban en posesión de miembros del grupo chiíta libanés Hezbolá. La Cruz Roja libanesa, a través de su cuenta en la red social X, informó: “Estamos respondiendo con equipos de ambulancias a múltiples explosiones en diferentes áreas, incluyendo el sur del Líbano y el Valle de la Bekaa”.
El Ejército libanés ha emitido un comunicado instando a la población a evitar aglomeraciones en los lugares donde se han producido “incidentes de seguridad”, con el fin de facilitar el acceso de los equipos médicos a las áreas afectadas.
Las zonas impactadas por las explosiones están bajo el control de Hezbolá, lo que coincide con los eventos del día anterior, cuando se produjeron explosiones en cadena a partir de miles de beepers que estaban en manos de militantes del movimiento. Este ataque resultó en al menos 12 muertes y 2.800 heridos, según el balance oficial más reciente. Tanto el Gobierno libanés como Hezbolá han atribuido la responsabilidad de este atentado a Israel. Medios de comunicación estadounidenses, incluyendo el New York Times, también han señalado a las fuerzas israelíes como responsables. Hasta el momento, el Gobierno de Benjamin Netanyahu no ha hecho comentarios sobre ninguno de los dos ataques.