La Laguna de Aculeo, situada en la región Metropolitana de Chile, ha sido reconocida durante años como uno de los cuerpos de agua más representativos del centro del país. Sin embargo, en tiempos recientes, ha enfrentado un proceso de desecación alarmante. A raíz de una prolongada crisis hídrica, junto con factores climáticos y humanos, la laguna experimentó un notable descenso en sus niveles de agua. No obstante, tras un periodo de siete años de sequía, actualmente la Laguna de Aculeo ha recuperado aproximadamente dos tercios de su volumen de agua original.
Factores que llevaron al secado de la Laguna de Aculeo
Según los especialistas que participaron en el Congreso Futuro 2025, así como diversos estudios científicos, el secado de la Laguna de Aculeo y su posterior recuperación se atribuyen a varios factores clave:
Séquia prolongada
La sequía prolongada ha sido identificada como la causa principal del desecamiento de la laguna. Esta grave sequía ha afectado a la zona central de Chile durante más de una década, resultando en una disminución significativa de las precipitaciones. La escasez de lluvias en las cuencas hidrográficas que alimentan a la laguna ha sido un factor determinante en su desecamiento.
Sobreexplotación del agua
La extracción excesiva de agua para riego agrícola y consumo humano ha agravado la situación. En particular, la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos que abastecen a la laguna ha contribuido a su desecamiento. La falta de una regulación eficiente y la extracción indiscriminada de agua han comprometido aún más el equilibrio ecológico de la región.
Cambio climático
El cambio climático ha alterado los patrones meteorológicos en la región, modificando tanto las precipitaciones como las temperaturas. Este fenómeno ha contribuido al aumento de la sequía y a la reducción de la cantidad de agua disponible en la laguna.
Proceso de recuperación de la Laguna de Aculeo
A pesar de que la Laguna de Aculeo ha mostrado signos de recuperación, los expertos advierten que su futuro sigue siendo incierto. Las condiciones climáticas en la región continúan siendo impredecibles, y aunque la sequía ha disminuido en ciertos momentos, sigue siendo un factor de riesgo.
Además, el manejo sostenible de los recursos hídricos será crucial para garantizar la estabilidad ecológica de la laguna a largo plazo. Esta situación representa un claro ejemplo de los desafíos que enfrenta Chile y muchas otras regiones del mundo en relación con el cambio climático y la gestión de los recursos naturales.

