
El Kremlin ha expresado su firme oposición a los supuestos planes del Reino Unido y Francia de proporcionar armas nucleares a Ucrania, según declaraciones realizadas este martes por el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR).
Dmitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, calificó la información como “extremadamente importante” y destacó que representa una amenaza significativa para el régimen de no proliferación nuclear, especialmente en el contexto del conflicto bélico en Europa. Durante su rueda de prensa diaria, Peskov afirmó que esta situación será considerada en las negociaciones de paz en curso, subrayando que se trata de “una flagrante violación de todas las normas y principios del derecho internacional” en materia de no proliferación nuclear.
El SVR, en un comunicado, acusó a las élites británicas y francesas de estar trabajando activamente en el suministro de armas nucleares y sus portadores a Ucrania. Según el servicio de inteligencia ruso, estas naciones creen que dotar a Ucrania de un “arma milagrosa” podría permitirle negociar condiciones más favorables para poner fin al conflicto, sugiriendo que Kiev podría beneficiarse de bombas atómicas o incluso de una bomba “sucia”.
El SVR también indicó que se están considerando entregas clandestinas a Ucrania de componentes, equipamiento y tecnologías nucleares. Entre las opciones mencionadas se encuentra la ojiva nuclear francesa TN75, utilizada en los misiles balísticos de emplazamiento submarino M51.1. Además, el SVR destacó que Berlín ha optado por no participar en lo que calificó como “una peligrosa aventura”.
Este desarrollo se produce en un momento crítico del conflicto en Ucrania, donde las tensiones entre Rusia y Occidente continúan en aumento, y las discusiones sobre la proliferación de armas nucleares se vuelven cada vez más relevantes en el ámbito internacional.