Un inmigrante residente en Maryland fue deportado a El Salvador por un “error administrativo” a pesar de tener estatus legal que le impedía ser enviado de regreso a Centroamérica.
Detalles del caso de Kilmar Armando Abrego García
La administración de Donald Trump reconoció que la expulsión de Kilmar Armando Abrego García, un salvadoreño de 20 años, fue un error. Abrego García está casado con una ciudadana estadounidense y es padre de un niño de cinco años. Un alto funcionario del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) declaró que la deportación se llevó a cabo a pesar de que el ICE era consciente de la protección legal que se le había otorgado en 2019.
El funcionario precisó que “aunque el ICE era consciente de su protección frente a la expulsión a El Salvador, Abrego García fue expulsado a El Salvador por un error administrativo”. Sin embargo, la Casa Blanca indicó que no tiene jurisdicción para traerlo de vuelta al país ni para permitir que regrese con su familia.
Contexto de la llegada de Abrego García a Estados Unidos
Abrego García llegó a Estados Unidos a la edad de 16 años, huyendo de la violencia de las pandillas en El Salvador. Según sus abogados, desde aproximadamente 2006, miembros de una pandilla lo habían acechado, golpeado y amenazado con secuestrarlo y matarlo para coaccionar a sus padres a ceder a las crecientes demandas de extorsión.
Los representantes legales de Abrego García han enfatizado que el inmigrante no tiene antecedentes penales ni en El Salvador ni en Estados Unidos, y han descartado cualquier vinculación con bandas criminales. A pesar de esto, la Casa Blanca ha insinuado una posible conexión, aunque “nunca ha aportado ni un ápice de pruebas que respalden esta acusación infundada”.
La situación de Abrego García resalta las complicaciones y errores que pueden ocurrir en el sistema de inmigración, especialmente en casos donde se han otorgado protecciones legales a individuos que buscan refugio de la violencia en sus países de origen.

