La capital de Ucrania, Kiev, fue escenario de una serie de explosiones de gran magnitud este viernes, provocadas por el lanzamiento de al menos cinco misiles balísticos, lo que resultó en daños significativos en edificios, oficinas, locales comerciales y un hotel en una de las zonas más concurridas de la ciudad.
Detalles del ataque en Kiev
Las explosiones comenzaron a sonar en la mañana, espaciadas por intervalos de pocos minutos. Según el testimonio de César Soares, quien se encontraba en Kiev por motivos de negocios y se hospedaba en el Holiday Inn, “la gente empezó a bajar al refugio después de la primera explosión, e inmediatamente se produjo la segunda, que dañó habitaciones en la calle”. Soares explicó que, como muchos residentes de ciudades que no están cerca del frente, la mayoría de los huéspedes ignoran las alarmas antiaéreas hasta que escuchan una explosión. “Nos salvó la explosión porque entonces bajamos”, agregó.
Testimonios de los afectados
Yevgueni, un natural de la ciudad de Kharkov, corroboró el relato de Soares, indicando que también escuchó dos explosiones, y que después de la segunda, bajaron al sótano. “Bajamos al sótano”, relató tras salir a la calle para verificar si su coche había sido dañado por la caída de escombros y las ondas expansivas.
Por su parte, Yulia Levchenko comentó que ella y su mascota se vistieron rápidamente y bajaron al refugio tras escuchar las explosiones. “Se han roto ventanas”, dijo, mientras sostenía a su perro blanco en brazos, frente a la entrada de la cafetería del hotel, que había quedado parcialmente destruida.
El hotel se encuentra en una ubicación perpendicular al bulevar donde se localizan el estadio Olímpico y la catedral católica de San Nicolás, a solo unas decenas de metros de distancia. Las oficinas afectadas quedaron cubiertas de hojas de papel blancas, mientras que los empleados recogían documentos y los trabajadores de limpieza se ocupaban de limpiar la calzada de escombros.
Contexto del ataque
Este ataque se produce en un contexto de tensiones crecientes, ya que el presidente ruso, Vladimir Putin, había amenazado con atacar en una rueda de prensa la víspera. Según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia utilizó un total de misiles, incluyendo los Iskander-M y los KN-23, que son suministrados por Corea del Norte al Ejército ruso. Los proyectiles fueron derribados, según la Fuerza Aérea, aunque los daños habrían sido causados por fragmentos de los misiles interceptados.
En una información que fue eliminada posteriormente de un canal de Telegram, la Administración Militar también afirmó que se habían utilizado misiles hipersónicos Kinzhal. En las últimas horas, se dispararon desde territorios especificados en Ucrania otro misil balístico guiado, el Kh-59 y el Kh-69, además de 65 drones, de los cuales 60 fueron neutralizados antes de alcanzar sus objetivos.
Desde Moscú, el Ministerio de Defensa y la comandancia del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) informaron que se habían alcanzado objetivos en el centro de la sede de la empresa que diseña y produce misiles, así como “posiciones de sistemas antiaéreos Patriot”.

