José Antonio Kast, presidente electo de Chile, y José Jerí, presidente interino de Perú, discutieron sobre la crisis en Venezuela y la migración irregular en una llamada telefónica reciente.
En la conversación, que tuvo lugar el 4 de enero de 2026, ambos líderes coincidieron en la urgencia de establecer un proceso de transición que permita la recuperación de la democracia en Venezuela. Este acuerdo fue comunicado a través de un mensaje en la cuenta oficial de la Presidencia de Perú en la red social X. Además, se acordó que profundizarían en estos temas durante una reunión programada para el próximo miércoles 7 de enero en Lima.
El canciller peruano, Hugo de Zela, también participó en la llamada, según las imágenes compartidas por la Presidencia peruana. La situación en Venezuela ha sido un tema de creciente preocupación en la región, especialmente en el contexto de la migración de venezolanos hacia países vecinos.
El mismo día de la conversación, el gobierno peruano anunció nuevas medidas para restringir el ingreso al país de personas asociadas con el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien fue detenido en Estados Unidos y enfrenta múltiples cargos, incluyendo tráfico de drogas y armas. El Ministerio del Interior de Perú emitió un comunicado en el que se especifica que se adoptarán medidas para impedir que aquellos sancionados por su vinculación con Maduro puedan evadir la justicia utilizando el territorio peruano.
El presidente interino Jerí enfatizó en un mensaje en X que “no son bienvenidos quienes oprimieron a su país por años”, subrayando la postura del gobierno peruano frente a la situación de los funcionarios del régimen de Maduro.
Además, el mandatario peruano anunció que su gobierno ofrecerá facilidades a los migrantes venezolanos que deseen regresar a su país, incluso si se encuentran en situación migratoria irregular. Sin embargo, no se han detallado los mecanismos específicos para implementar estas medidas.
Perú es actualmente el segundo país con mayor población de venezolanos en el mundo, albergando a más de 1,6 millones de migrantes y refugiados, la mayoría de los cuales residen en Lima, la ciudad con la mayor concentración de venezolanos fuera de su país.

