Julio César Rodríguez cuestiona las justificaciones de un hombre acusado de agredir a un adulto mayor tras un incidente en un bar.
Julio César Rodríguez, conocido comunicador, abordó en su programa un incidente que involucra a un hombre llamado Rodrigo, quien ha sido acusado de agredir a un adulto mayor en la comuna de La Florida. Durante la emisión, se presentó un video que muestra a Rodrigo golpeando al cuidador de autos de la tercera edad, tras acusarlo de ser responsable del robo de sus pertenencias al salir de un bar.
Rodrigo, en su defensa, afirmó no recordar los hechos, alegando que supuestamente lo habrían drogado en el interior del local. En respuesta a esta afirmación, Rodríguez comentó: “Los antidepresivos no te ponen violento, Rodrigo”, a lo que el acusado replicó: “Pero con alcohol sí. Además, yo no tomo antidepresivos. Yo no me estoy haciendo no-cargo de lo que hice. Yo me siento totalmente acongojado”. Esta conversación tuvo lugar en el programa “Contigo en la mañana”.
Rodríguez continuó indagando sobre el comportamiento de Rodrigo, preguntándole si había tenido episodios similares en estado de ebriedad. Rodrigo respondió que la última vez que consumió alcohol fue durante las Fiestas Patrias, en su casa, y que no tenía antecedentes de haber agredido a nadie. Detalló que había corrido cinco cuadras descalzo y que había intentado regresar al local tras haberse escapado de la comisaría, cuestionando si una persona en estado de ebriedad podría realizar tal hazaña. Afirmó: “Yo corrí toda la noche, agredí a mi familia, asfixié a mi hermano. Si tú me dices que eso se hace borracho, nunca”.
Roberto Cox, otro de los participantes en la conversación, también mostró escepticismo respecto a las declaraciones de Rodrigo, preguntándole: “¿Y cuál sería el objetivo del restaurante de drogarte así?”. Rodrigo respondió que su intención era robarle, afirmando que “a nosotros nos robaron”. Rodríguez, por su parte, explicó que mezclar antidepresivos con alcohol generalmente provoca un efecto contrario, haciendo que la persona se sienta más lenta, lo que contradice la versión de Rodrigo. Este último defendió su postura diciendo: “Yo no podría decir que ese es el efecto. Según el relato del medicamento, pude haber perdido el conocimiento”.
En un giro de los acontecimientos, Julio César Rodríguez contactó a la nieta de Don Carlos, el adulto mayor agredido, para que compartiera su versión de los hechos. La joven relató que Rodrigo y su tío regresaron al local a las 04:30 de la mañana, y que ambos agredieron a su tío, quien estaba paseando con su perro. Rodrigo, al escuchar esto, expresó que no podía confirmar la veracidad de lo que decía la joven.
La nieta del cuidador continuó diciendo que Rodrigo se estaba haciendo la víctima, afirmando que él decía que “no quería que pasara”, pero que eso era falso, ya que también había agredido a su tío. Rodrigo, por su parte, admitió que había agredido a una persona y que eso le pesaba mucho.
Rodríguez, al escuchar las declaraciones de Rodrigo, lo interrumpió, señalando que su comportamiento era irresponsable. Le recordó que había consumido una gran cantidad de alcohol y que su intento de justificar su conducta era inaceptable. Rodrigo, en respuesta, insistió en que no era la persona que estaba describiendo y que estaba arrepentido de sus acciones.

