El ex presidente del Banco Central y actual decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, José De Gregorio, generó sorpresa durante su intervención en el seminario ChilePay Conecta 2025 al proponer la eliminación del billete de $20.000, en consonancia con la tendencia global hacia la digitalización financiera. El economista subrayó que Chile debe avanzar hacia un modelo donde las transacciones digitales se conviertan en el medio de pago predominante, resaltando los beneficios en términos de seguridad y eficiencia que esta transformación conllevaría. “El Banco Central debería decidir luego eliminar el billete de veinte lucas”, afirmó. “No sirven para nada”, ironizó De Gregorio.
Durante su exposición, el académico cuestionó la utilidad práctica del billete de mayor valor en circulación. “¿De qué sirve el billete de veinte lucas? ¿A quién le pasa que cuando necesita efectivo, pide $100 mil en un cajero y le dan cinco billetes de veinte lucas que no sirven para nada?”, comentó, provocando risas entre el público. De Gregorio argumentó que esta denominación complica el uso cotidiano del dinero en efectivo y obliga a mantener cajeros automáticos llenos de billetes que la mayoría de los usuarios prefiere no utilizar. “Prefiero que la gente ande con tarjetas, así es el mundo moderno”, añadió.
Más allá de la ineficiencia operativa, el exministro advirtió sobre la relación entre los billetes de alta denominación y los delitos económicos. Según explicó, este tipo de efectivo facilita el narcotráfico y el lavado de activos, ya que permite mover grandes sumas de dinero sin trazabilidad. “Si uno lo que tiene que hacer con el narcotráfico o con los delitos es subirle el costo de transacción, el costo de cometer delito es mayor, porque va a haber trazabilidad que no existe con los billetes”, señaló durante el seminario.
El planteamiento de De Gregorio se alinea con una tendencia internacional que busca reducir el uso de dinero físico e incentivar los medios de pago electrónicos, lo que, en su opinión, permitiría modernizar el sistema financiero chileno y hacerlo más seguro.


