José Antonio Kast, presidente electo de Chile, celebró el ataque militar de Estados Unidos en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. A través de sus redes sociales, Kast calificó la detención de Maduro como “una gran noticia para la región”, argumentando que su permanencia en el poder ha sido sostenida por un “narcorégimen ilegítimo” que ha forzado a más de 8 millones de venezolanos a abandonar su país y ha desestabilizado América Latina mediante el narcotráfico y el crimen organizado.
Kast enfatizó que “Maduro no es el Presidente legítimo de Venezuela” y que desde ese país operan estructuras criminales que amenazan la paz y la seguridad regional. Aunque no se refirió directamente a la incursión militar estadounidense, el presidente electo subrayó la necesidad de que los gobiernos de América Latina trabajen en conjunto para asegurar que el régimen de Maduro abandone el poder y rinda cuentas. Además, propuso coordinar el regreso seguro de los venezolanos a su país y apoyar la recuperación de su sistema democrático, así como avanzar en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la región.
Kast concluyó su mensaje afirmando que “la democracia se defiende con convicción, coordinación y con el respeto irrestricto al Derecho Internacional”. La captura de Maduro fue facilitada por una vigilancia sostenida de la CIA y una fuente interna del gobierno estadounidense.
Por otro lado, Evelyn Matthei, figura destacada del oficialismo chileno, también se pronunció sobre la situación, recordando que “son millones los venezolanos que han tenido que dejar su país, sus familias y su historia para buscar un futuro lejos de casa” y expresando que muchos de ellos ahora vuelven a sentir esperanza.
En el contexto de estos eventos, se reportaron columnas de humo visibles desde varios puntos de Caracas, lo que indica la intensidad de las operaciones militares en la zona. Pamela Bondi, representante del gobierno estadounidense, advirtió que Maduro y su esposa “pronto enfrentarán la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”.

