
José Antonio Kast pronunció su primer discurso como Presidente de Chile desde el Palacio de La Moneda, donde abordó la situación del país y la administración anterior.
En la noche de este miércoles, el nuevo mandatario chileno, José Antonio Kast, se dirigió a la nación desde el Palacio de La Moneda, marcando su primer discurso oficial en el cargo. Durante su intervención, Kast no escatimó en críticas hacia la gestión del expresidente Gabriel Boric, aunque hizo un llamado a sus seguidores para que mantuvieran el respeto hacia su predecesor, en medio de gritos de “Boric preso” que surgieron entre los asistentes.
Kast anunció que ha ordenado una auditoría para investigar las reparticiones internas del Estado, un paso que considera esencial para abordar la situación actual del país. “Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar”, afirmó, señalando problemas como el debilitamiento de las finanzas públicas y el avance del crimen organizado y el narcotráfico. El presidente enfatizó que es fundamental que la ciudadanía conozca la verdad sobre la situación del país, ya que ocultar el diagnóstico puede llevar al fracaso en los tratamientos necesarios.
El presidente también destacó la necesidad de un “gobierno de emergencia” para enfrentar las crisis en seguridad, salud, educación y empleo. “Chile tiene adversarios reales”, afirmó, refiriéndose a aquellos que han tomado el control de los barrios y han corrompido a los jóvenes. Kast se comprometió a perseguir y juzgar a estos adversarios, asegurando que las fuerzas de seguridad del país recibirán el respaldo necesario para enfrentar la violencia.
En su discurso, Kast subrayó la importancia de la lucha contra la corrupción, indicando que se realizarán auditorías completas para conocer el estado de la nación. “Seremos implacables con quienes roben el dinero de los chilenos”, advirtió, sin importar el partido o sector político al que pertenezcan. A pesar de los gritos de sus seguidores, el presidente pidió respeto y orden en este día histórico, instando a la unidad entre todos los chilenos, incluidos aquellos que no votaron por él.
La intervención de Kast se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la corrupción en el país, temas que han sido centrales en el debate político chileno en los últimos años. Su administración se enfrenta a grandes desafíos, y su llamado a la auditoría y a un gobierno de emergencia refleja la urgencia con la que busca abordar estos problemas.