
La nominación de Michelle Bachelet a la ONU, el recorte fiscal y la reforma del sistema de pensiones son temas que generan divisiones en la derecha chilena, que el presidente electo José Antonio Kast deberá abordar. En medio de su gira por Europa, donde se ha reunido con líderes como el primer ministro húngaro Viktor Orbán y la primera ministra italiana Giorgia Meloni, Kast se prepara para anunciar a sus subsecretarios y delegados presidenciales este viernes.
Desde el sector de la derecha, ya se anticipa una intensa agenda para el futuro gobierno que comenzará el 11 de marzo. Sin embargo, han surgido diferencias sobre cómo proceder en varios asuntos clave. Uno de los puntos más controversiales es el apoyo a la candidatura de Bachelet a la ONU, que ha generado tensiones internas. Kast ha afirmado que tomará una decisión al respecto en marzo, una postura respaldada por su canciller Francisco Pérez Mackenna. Sin embargo, el presidente del partido de Kast, el senador electo Arturo Squella, ha declarado que “la candidatura de Michelle Bachelet nace muerta” y la ha calificado como “el amarre más grande del gobierno”.
El Partido Nacional Libertario (PNL) se ha manifestado en contra de la postulación de Bachelet, considerando que su apoyo sería una “mala señal” para el país y podría complicar las relaciones con este sector en el Congreso. En contraste, el senador Felipe Kast, de Evópoli, ha instado a su primo, el presidente electo, a respaldar la candidatura, destacando que es un tema que debe ser considerado a pesar de las diferencias políticas.
Otro tema que ha generado debate es el recorte fiscal que el nuevo gobierno deberá implementar. El Ministerio de Hacienda ha informado que el déficit fiscal será mayor al previsto por tercer año consecutivo, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre la magnitud del recorte de 6.000 millones de dólares que Kast prometió durante su campaña. Johannes Kaiser, del PNL, ha criticado la gestión fiscal y ha sugerido que el gobierno de Kast debería considerar un recorte más allá de esa cifra, además de cuestionar la viabilidad de la ley de reajuste al sector público, que fue presentada sin el financiamiento adecuado.
Dentro de Chile Vamos, hay cautela respecto al recorte fiscal propuesto, especialmente en relación con los programas sociales que podrían verse afectados. La diputada Marlenne Pérez (IND-UDI) ha enfatizado la necesidad de equilibrar la estabilidad económica con la protección de los sectores más vulnerables.
Por otro lado, la reforma al sistema de pensiones, que fue implementada en 2025 y que cuenta con el respaldo de Chile Vamos, también se encuentra en el centro de la discusión. Kast ha prometido eliminar el “autopréstamo”, pero fuentes cercanas a su equipo económico advierten que la situación fiscal actual dificulta la posibilidad de reemplazar este mecanismo por un fondo proveniente de impuestos generales o de asumir más deuda. A pesar de esto, el PNL ha manifestado su intención de presionar para que se lleve a cabo la reforma prometida por Kast, recordando su compromiso electoral.
La situación política en Chile se presenta compleja para el futuro gobierno, con múltiples desafíos que deberán ser abordados desde el inicio de su mandato.