El nombramiento de Jorge Quiroz como nuevo ministro de Hacienda en Chile ha generado una ola de críticas por parte de los partidos oficialistas, quienes han recordado su vinculación con casos de colusión en el país. La designación fue anunciada por el presidente José Antonio Kast ante la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), lo que ha suscitado cuestionamientos sobre la idoneidad de Quiroz para el cargo.
Los representantes de los partidos que integran el oficialismo han expresado su preocupación, señalando que Quiroz tiene antecedentes en escándalos de colusión, como el caso de los pollos y el de las farmacias. En el caso de los pollos, tanto el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) como la Fiscalía Nacional Económica (FNE) confirmaron que Quiroz estuvo involucrado en la creación de un modelo que facilitó la coordinación entre empresas para fijar precios. La diputada Ana María Gazmuri, del partido Acción Humanista, calificó la llegada de Quiroz a Hacienda como “un premio, un espaldarazo a las colusiones”, y cuestionó la capacidad del gobierno de Kast para promover la transparencia y la libre competencia.
Luis Cuello, diputado del Partido Comunista, también se pronunció sobre el nombramiento, afirmando que “está bastante acreditado que es una persona que está estrechamente vinculada con las colusiones de los pollos y de las farmacias, que fueron las que tuvieron mayor impacto ciudadano”. Cuello subrayó que el nombramiento de Quiroz minimiza el efecto que estas colusiones tuvieron en la población, considerándolas ejemplos de abuso por parte de grandes empresas.
Desde el Frente Amplio, Lorena Fries expresó que la designación de Quiroz es “una muy mala señal” y argumentó que representa un premio a las colusiones, sugiriendo que el gobierno no se preocupa por el bienestar económico de los chilenos, sino que prioriza los intereses de las empresas.
El nombramiento de Jorge Quiroz se produce en un contexto donde la confianza en las instituciones y la lucha contra la corrupción son temas de gran relevancia en la agenda pública chilena. La controversia en torno a su designación podría tener repercusiones en la percepción del gobierno de Kast y su compromiso con la ética en la gestión pública.

