El presidente de Argentina, Javier Milei, presentó este jueves ante el Congreso un ambicioso proyecto de reforma laboral que introduce cambios significativos en diversas áreas, incluyendo las indemnizaciones por despido, la jornada laboral, los salarios y las condiciones para huelgas y protestas. La propuesta busca transformar el panorama laboral en el país y se espera que sea debatida y convertida en ley a inicios de 2026.
Entre las modificaciones más destacadas se encuentra la reducción de la base de cálculo para las indemnizaciones por despido, eliminando conceptos como vacaciones, aguinaldo, propinas y premios. Para las pequeñas y medianas empresas (pymes), se contempla la opción de pagar estas indemnizaciones en cuotas. Además, se establece que las indemnizaciones serán incompatibles con acciones legales por daños y perjuicios según el Código Civil y Comercial.
En cuanto a la jornada laboral, la reforma permite que, mediante acuerdos individuales o empresariales, esta se extienda hasta 12 horas diarias, siempre que se respete un período de descanso de 12 horas. Respecto a los salarios, se introduce la posibilidad de que sean pagados en pesos, en moneda extranjera o incluso en gift cards, además de un nuevo concepto denominado “salario dinámico”, que incluye pagos por “mérito personal”. Sin embargo, se especifica que estos salarios deben ser acreditados en cuentas bancarias autorizadas por el Banco Central.
La reforma también aborda las contribuciones obligatorias que las empresas deben pagar por jubilaciones y obras sociales, que pueden alcanzar hasta un 25% del sueldo bruto. En relación a las actividades sindicales, se establece que las asambleas convocadas por los sindicatos requerirán autorización previa del empleador en cuanto a horario, duración y lugar, y los trabajadores no recibirán salario durante el tiempo que dure la asamblea.
Aunque se mantiene el derecho a realizar paros y huelgas, la reforma endurece los requisitos para su declaración y establece límites en su ejercicio, además de definir situaciones de “abuso” de este derecho. También se penalizan los bloqueos a plantas y oficinas. En lo que respecta a las vacaciones, se permite que las partes acuerden su fraccionamiento por un monto de 7 días, y el empleador podrá definir el período de vacaciones con 45 días de antelación, limitando su disfrute a una vez cada tres años en verano.
La reforma extiende a seis meses el período de prueba para trabajadoras de casas particulares, permitiendo que cualquiera de las partes pueda finalizar la relación laboral sin derecho a indemnización durante ese tiempo. Además, se regula la relación entre plataformas como Uber y Rappi con sus “prestadores independientes”, garantizando que estos puedan trabajar en horarios flexibles, pero obligando a las empresas a proporcionar elementos de seguridad y a asumir responsabilidades en caso de accidentes.
Este conjunto de reformas se presenta en un contexto político y social complejo en Argentina, donde se busca generar mejores condiciones para el empleo en el sector privado, según lo manifestado por analistas. La propuesta de Milei refleja un cambio radical en la política laboral del país, que podría tener un impacto significativo en la vida de millones de trabajadores.

