Un juez del tribunal supremo de Brasil ha rechazado la solicitud de prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro, quien enfrenta una condena de 27 años de cárcel por un intento de golpe de Estado. Sin embargo, el magistrado Alexandre de Moraes ha autorizado su traslado a un hospital en Brasilia para someterse a una cirugía, aunque la fecha de la operación aún no ha sido determinada.
La defensa de Bolsonaro había solicitado el cambio a prisión domiciliaria por motivos de salud, pero el juez denegó esta petición, según un documento judicial. A pesar de esto, Moraes permitió que el exmandatario sea trasladado a un centro médico para realizar dos procedimientos quirúrgicos: un bloqueo anestésico del nervio frénico, que controla el diafragma y que es necesario debido a un hipo recurrente que sufre, y una operación por una hernia inguinal. Una evaluación médica de la Policía Federal, solicitada por Moraes, concluyó que ambas intervenciones son justificadas. La defensa ahora deberá coordinar las cirugías y notificar a la fiscalía sobre la fecha programada.
En otro asunto relacionado, el juez Moraes también desestimó un nuevo recurso presentado por la defensa de Bolsonaro que buscaba anular su condena. A finales de noviembre, la corte suprema había determinado que se habían agotado todas las apelaciones posibles para el expresidente, quien comenzó a cumplir su condena en una celda pequeña de la sede de la Policía Federal en Brasilia, tras haber quemado la tobillera electrónica que controlaba su prisión domiciliaria preventiva.
Los abogados de Bolsonaro habían argumentado en recursos anteriores sobre “ambigüedades, omisiones y contradicciones” en el proceso judicial. Sin embargo, la nueva apelación fue rechazada por Moraes, quien declaró inadmisible este tipo de recurso, dado que cuatro de los cinco jueces que lo juzgaron votaron a favor de la condena. Según el magistrado, las normas del tribunal supremo requieren que se necesiten al menos dos votos en contra del fallo para poder presentar un recurso de apelación sobre el fondo del caso.
Bolsonaro, de 70 años, fue hallado culpable de liderar una “organización criminal” que conspiró para mantener su “control autoritario del poder” tras su derrota electoral ante el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva en octubre de 2022. Esta semana, el congreso brasileño, de mayoría conservadora, aprobó una ley que podría reducir la condena de Bolsonaro de 27 años a poco más de dos años. Sin embargo, Lula ha anunciado su intención de vetar este proyecto de ley, aunque el parlamento podría anular su veto con una votación mayoritaria.

