La falta de transparencia en la gestión de la exdirectora genera dudas sobre la rendición de cuentas en el caso.
Tras el revocamiento por pérdida de confianza de Isabel Amor, quien se desempeñaba como directora regional del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg) en Los Ríos, el organismo emitió un comunicado para aclarar las razones que llevaron a su destitución, la cual ocurrió a tan solo dos días de haber asumido el cargo. Desde Sernameg se indicó que “la pérdida de confianza en ningún caso tiene relación con el hecho de ser hija de un condenado, sino que obedece a sucesivas omisiones de información relevante y acciones por parte de esta profesional”.
La situación se refiere a la condena de tres años y un día que recibió su padre, Manuel Amor, como cómplice del secuestro calificado del ingeniero agrónomo Luis Corvalán Castillo durante la dictadura. Este hecho ya había generado conflictos con agrupaciones de derechos humanos cuando Isabel Amor ocupaba el cargo de directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) en Ñuble. En el comunicado, se mencionan “comentarios desafortunados relativos a la condena de su padre” que Isabel Amor habría expresado al equipo del Sernameg en Los Ríos. Además, se hizo referencia al envío de una nota periodística que aún no había sido publicada, en la que se relativizaba la responsabilidad de su padre, a pesar de la condena por violación de derechos humanos que pesaba sobre él.
El borrador de la entrevista que Isabel Amor envió al organismo se conoció en medio de la controversia generada por las declaraciones del senador de la UDI, Javier Macaya, quien defendió a su padre, Eduardo, tras ser condenado por abuso sexual de menores, lo que lo llevó a renunciar a la presidencia del partido.
En una entrevista con 24 horas, Isabel Amor expresó sentirse “defraudada del Gobierno” por la explicación sobre su salida y cuestionó que su destitución se basara en “el borrador de una entrevista” que nunca se publicó y que había estado en proceso de elaboración durante dos meses. Reconoció que había tenido problemas con las agrupaciones de derechos humanos de Ñuble debido a la condena de su padre, pero negó que su salida del INDH estuviera relacionada con esos conflictos.
Isabel Amor calificó la decisión del Sernameg como “antojadiza” y señaló que “la responsable final de esto era la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Antonia Orellana”, además de manifestar que estaba evaluando acciones judiciales. Finalmente, Amor rechazó reunirse con la directora nacional del Sernameg, Priscilla Carrasco, quien se trasladó a la región de Los Ríos, argumentando que no estaría acompañada de su abogado y que prefería recibir cualquier explicación por escrito.

