Un informe de Reuters ha revelado que Irán llevó a cabo un contraataque contra objetivos en Israel y otras naciones del Medio Oriente este miércoles, en un contexto de creciente tensión regional. Durante esta ofensiva, cuatro barcos fueron impactados por misiles en el golfo, aunque no se reportaron víctimas fatales.
Este ataque se produce un día después de que Estados Unidos e Israel lanzaran masivos ataques contra Irán, lo que ha sido calificado como la mayor ofensiva de Teherán hasta la fecha contra un grupo significativo de países. Según El Mundo, este contraataque demuestra que Irán aún tiene la capacidad de interrumpir el suministro de energía, a pesar de los intensos ataques que ha recibido.
Como resultado de la escalada de hostilidades, naciones como Israel, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait activaron sus sistemas de defensa, que se encuentran en un estado comprometido. Los barcos que fueron alcanzados por los proyectiles resultaron incendiados en el golfo, lo que ha elevado aún más las tensiones en la región, especialmente en el estratégico estrecho de Ormuz.
En un contexto más amplio, Estados Unidos había destruido previamente 16 barcos de guerra iraníes que estaban colocando minas en el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el tránsito de petróleo. Esta acción fue precedida por una advertencia del expresidente Donald Trump, quien amenazó a Irán con “consecuencias militares” significativas si se intentaba minar el estrecho.
Desde el gobierno iraní, se ha confirmado que el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, se encuentra “sano y salvo”, desmintiendo rumores sobre su posible herida. Yousef Pezeshkian, hijo del presidente iraní, aseguró que había verificado la información y que Jamenei no había sufrido daños.
La situación en el golfo y el estrecho de Ormuz sigue siendo crítica, con un aumento de la actividad militar y una escalada de las tensiones entre Irán y las potencias occidentales.

