El Gobierno de Argentina ha presentado una denuncia ante la Justicia contra la empresa estatal Intercargo y el sindicato que la representa, la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), por lo que califica como un “secuestro” de aproximadamente 2.000 pasajeros que quedaron retenidos en aviones durante varias horas debido a una protesta sindical.
El portavoz presidencial, Manuel Adorni, declaró en una conferencia de prensa que el Gobierno tomará acciones legales por “abandonar y secuestrar a personas, intimidación pública y bloqueo”. Adorni enfatizó que “el que las hace, las paga”.
El conflicto se originó a raíz de una asamblea sorpresiva llevada a cabo por los trabajadores de Intercargo, quienes están representados por la APA. Esta asamblea resultó en la interrupción de los servicios de rampa en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires y en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, lo que dejó a los pasajeros varados dentro de los aviones sin poder descender. Según Adorni, los pasajeros quedaron “secuestrados” en diez aviones de las aerolíneas JetSmart y Flybondi.
La denuncia penal fue presentada por el Ministerio de Seguridad de Argentina, que acusa a la APA y a Intercargo de los presuntos delitos de “privación ilegítima de la libertad, extorsión y entorpecimiento del transporte aéreo”. En un mensaje en redes sociales, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó: “Presentamos una denuncia penal contra la Asociación del Personal Aeronáutico y contra Intercargo por secuestrar a más de 2000 personas, incluyendo niños y mujeres embarazadas, dentro de aviones en Aeroparque y Ezeiza”.
Adorni describió la situación de los pasajeros como alarmante, mencionando que algunos sufrieron “ataques de pánico y descompuestos” y que hubo “familias que estuvieron encerradas durante horas por culpa del delirio terrorista sindical”. En respuesta a esta crisis, el Gobierno ordenó la intervención de la Policía de Seguridad Aeroportuaria para “rescatar” a los pasajeros, con el apoyo de la Gendarmería y la Prefectura.
Por su parte, la Asociación de Personal Aeronáutico había convocado a asambleas para protestar contra la decisión de Intercargo de despedir a uno de sus trabajadores de manera arbitraria y sin causa, según lo indicado en un comunicado del sindicato.
El líder de la APA, Edgardo Llano, respondió a las acusaciones del Gobierno, negando que los pasajeros hayan sido rehenes. En una entrevista, Llano explicó: “La gente estuvo esperando sus valijas, pero nunca estuvo encerrada. Algunos medios y el Gobierno desvirtuaron la situación, dijeron que la gente quedó arriba del avión, pero la realidad es que hasta que el micro no llega al pie del avión no pueden bajar los pasajeros”.
Llano continuó aclarando que “las mangas y las escaleras fueron colocadas, los pasajeros bajaron con normalidad y fueron a la cinta de arribo. Como iba a haber demora, la PSA los sacó a la calle para que esperaran ahí hasta que se levantó la medida”.
El sindicalista también rechazó la comparación hecha por algunos funcionarios del Gobierno, afirmando: “Los funcionarios del gobierno nos están comparando prácticamente con Hamás, es una mentira burda terrible”.
El sector aéreo en Argentina ha estado en conflicto desde agosto del año pasado, en medio de demandas salariales que han llevado al Ejecutivo de Javier Milei a responder con desregulaciones y la intención de privatizar la empresa estatal Aerolíneas Argentinas.

