La Democracia Cristiana (DC) se enfrenta a un momento crucial con la elección de su nueva directiva programada para marzo de 2024, un evento que podría definir su postura frente al gobierno de José Antonio Kast. La reciente renuncia de Francisco Huenchumilla a la presidencia del partido ha generado un ambiente de incertidumbre y especulación sobre quién asumirá el liderazgo en un contexto de tensiones internas.
El pasado martes, Huenchumilla recibió una visita inesperada de un grupo de diputados y consejeros nacionales de la DC, quienes le solicitaron que considerara presentarse a la elección partidista. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando, el domingo por la noche, circuló una carta en la que Huenchumilla anunciaba su renuncia. En su misiva, el senador argumentó la necesidad de renovar los liderazgos y modernizar el partido, así como repensar el rol de la DC en la política nacional. “En el curso de estos meses me he percatado de que somos presos de una inercia anclada en el pasado”, expresó Huenchumilla, refiriéndose a la fragmentación interna que ha caracterizado a la DC en los últimos años.
La DC ha atravesado un periodo de desmembramiento y tensiones, desde el primer proceso constitucional hasta la fracasada candidatura de Alberto Undurraga y el apoyo a Jeannette Jara. Recientemente, la directiva de Huenchumilla presentó una denuncia ante el tribunal supremo del partido contra el expresidente Eduardo Frei, lo que ha intensificado las divisiones internas.
Con la renuncia de Huenchumilla, se anticipa una intensa lucha por la nueva directiva, que no solo determinará el próximo presidente o presidenta del partido, sino también su estrategia frente al gobierno de Kast y las alianzas que establecerá con la izquierda. Varios nombres han comenzado a sonar como posibles candidatos, incluyendo a Héctor Barría, actual jefe de bancada, y a la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro. Barría ha manifestado su disposición a asumir un cargo, aunque subraya que la representatividad no debe limitarse a la experiencia política.
La elección de la nueva directiva también plantea interrogantes sobre las alianzas políticas que la DC buscará. Algunos miembros del partido consideran viable replicar la coalición que apoyó a Jara, lo que implicaría una asociación más estrecha con el Frente Amplio y el Partido Comunista. Alejandra Krauss, secretaria general de la DC, se perfila como una posible líder de esta tendencia. Por otro lado, Nicolás Preuss, consejero nacional, ha enfatizado que la elección debe ir más allá de un simple cambio de nombres, abogando por una renovación de ideas y contenidos.
La DC se encuentra en un cruce de caminos, donde la decisión sobre su nueva directiva no solo influirá en su futuro inmediato, sino que también definirá su identidad y rol en la política chilena durante los próximos años.

