El proyecto HELO, destinado a crear un sistema de registro electrónico en el Hospital Eloísa Díaz de La Florida, se encuentra actualmente paralizado mientras se espera el resultado de una investigación de la Contraloría. Esta iniciativa, que comenzó en 2021 bajo la dirección de Rubén Gennero, fue detenida en 2025 tras cuatro años de trabajo por el departamento de Transformación Digital.
El director del hospital, Enrique Ayarza, solicitó auditorías tanto internas como externas antes de tomar la decisión de suspender el proyecto. La auditoría interna, que se centró en los gastos hasta 2025, reveló serias irregularidades en la contratación de Apix, la empresa encargada de desarrollar la plataforma. Según un informe de CIPER, se acusó a Apix de fragmentar compras, lo que contraviene las normativas de compras públicas, al haber prestado el mismo servicio a través de múltiples contratos directos y licitaciones. Desde 2022 hasta julio de 2025, la empresa recibió más de $2.476 millones por sus servicios.
Además, la auditoría interna cuestionó los pagos a funcionarios vinculados al proyecto HELO, destacando que uno de ellos recibió más de $5 millones en horas extras en 2024, y que otros podrían haber superpuesto horas de trabajo debido a contratos simultáneos con el hospital y empresas asociadas al proyecto.
Por su parte, la auditoría externa realizada por el Centro Nacional de Sistemas de Información en Salud (CENS) identificó tanto avances significativos en la implementación del sistema como falencias en la planificación. Aunque se logró un avance del 100% en algunos módulos, el informe destacó la falta de claridad en los objetivos y metas del proyecto, así como deficiencias administrativas. Se estimó que el proyecto podría requerir una inversión adicional de $1.500 millones, o más, si los plazos se extendían.
El total de inversión en el proyecto HELO alcanzó los $4.228 millones, clasificados como “gasto operacional”. Ayarza decidió finalizar el proyecto debido a la “incertidumbre” sobre los costos finales. En agosto de 2024, la Contraloría recibió una denuncia anónima que acusaba un mal uso de recursos y escasos avances, incluso sugiriendo enriquecimiento ilícito por parte de algunos funcionarios. Ayarza comentó sobre estas acusaciones, señalando que “la opinión de algunos gremios era que se había ido la plata a intereses personales”, aunque aseguró que no se había encontrado evidencia de ello.
La situación del proyecto HELO refleja la complejidad de la gestión de recursos en el sector público y la necesidad de una supervisión adecuada en la implementación de sistemas tecnológicos en la salud pública.

