A medida que se aproxima la primavera, los días se alargan, lo que indica la llegada del horario de verano en Chile. Este cambio se llevará a cabo el sábado 6 de septiembre, cuando se implementará el horario de verano en casi todo el país, a excepción de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que mantendrán el huso horario actual (UTC-3).
Para la transición al horario de verano, los relojes en Chile continental deberán adelantarse en 60 minutos a la medianoche del sábado 6 de septiembre. En el caso de Chile Insular, que incluye la Isla de Pascua y las islas Salas y Gómez, el ajuste se realizará a las 22 horas del primer sábado de septiembre.
El cambio de hora ha sido un tema de controversia durante las últimas décadas. La práctica de adelantar o atrasar los relojes dos veces al año no solo altera la rutina diaria de millones de personas, sino que también ha generado divisiones entre especialistas y autoridades. Por un lado, algunos expertos han cuestionado los beneficios que se suponen en términos de ahorro energético, argumentando que el impacto real en el consumo eléctrico es mínimo en comparación con lo que se esperaba. Por otro lado, diversos profesionales de la salud han expresado preocupaciones sobre los efectos que esta medida puede tener en la calidad de vida de estudiantes y trabajadores.
La alteración en los horarios de sueño y la necesidad de adaptarse a nuevas rutinas a menudo se traduce en problemas de concentración, fatiga y malestar emocional durante los primeros días tras el ajuste horario. En muchos casos, este período de transición puede extenderse más de lo anticipado, afectando el rendimiento académico y laboral de las personas.

