Los bomberos continúan combatiendo un devastador incendio en un complejo residencial de gran altura en Hong Kong, que ha dejado al menos 44 muertos y cientos de desaparecidos, según informaron las autoridades locales. Este siniestro, considerado el más grave en varias décadas en este importante centro financiero, comenzó la tarde del miércoles en el complejo Wang Fuk Court, que alberga ocho edificios y aproximadamente 2,000 apartamentos. La tragedia ha impactado profundamente a la ciudad, conocida por tener algunos de los conjuntos habitacionales más densamente poblados del mundo.
Las llamas se iniciaron en los andamios de bambú que rodeaban las torres, donde se estaban llevando a cabo trabajos de reparación. La policía ha detenido a tres hombres en relación con el incendio, tras determinar que materiales inflamables dejados de los trabajos de mantenimiento facilitaron la rápida propagación del fuego.
A primera hora del jueves, periodistas de la AFP que se encontraban en el lugar reportaron que algunos apartamentos seguían en llamas, aunque el incendio había comenzado a disminuir. Se escucharon fuertes crujidos, posiblemente del bambú ardiendo, y se observaban densas columnas de humo que se elevaban desde al menos cinco de los edificios afectados.
El director del departamento de bomberos, Andy Yeung, confirmó que uno de los fallecidos es un bombero de 37 años, quien fue encontrado con quemaduras en el rostro y falleció tras ser trasladado de urgencia al hospital. Por su parte, el jefe ejecutivo de la ciudad, John Lee, informó que 279 personas estaban desaparecidas, aunque más tarde los bomberos lograron establecer contacto con algunas de ellas. Además, más de 900 residentes han buscado refugio en albergues temporales habilitados por las autoridades.
Este trágico evento ha generado una ola de conmoción en la población de Hong Kong, que enfrenta la difícil tarea de lidiar con las consecuencias de este desastre. Las autoridades continúan trabajando en la evaluación de daños y en la búsqueda de los desaparecidos.

