La tensión política en Honduras se intensifica a más de dos semanas de las elecciones presidenciales, debido a la falta de resultados definitivos y denuncias de irregularidades. Las autoridades de Estados Unidos han instado al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras a iniciar de manera inmediata un proceso especial de escrutinio para aclarar las acusaciones de fraude que han generado incertidumbre en el país centroamericano. En un comunicado, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado estadounidense enfatizó que el CNE debe “iniciar el recuento especial de votos de las elecciones presidenciales de noviembre” para despejar las dudas sobre la legitimidad del proceso electoral. Además, advirtió que “cualquier llamado a perturbar el orden público o la labor del CNE tendrá consecuencias”, subrayando que “la voz de 3,4 millones de hondureños debe ser respetada y escuchada”.
A pesar de estas instancias, el CNE ha señalado que las protestas y movilizaciones han obstaculizado el inicio del recuento, aunque ha manifestado su disposición a revisar “voto por voto” las actas que se consideran fraudulentas. Desde el organismo electoral también se han denunciado supuestas medidas que limitan la revisión de estas actas, lo que podría comprometer la transparencia del proceso.
Según los datos oficiales hasta el momento, el candidato ultraderechista Nasry Asfura, del Partido Nacional, lidera con el 40,52 % de los votos, seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con el 39,20 %, con el 99,4 % de las actas escrutadas. En este contexto, la Misión de Observación Electoral de la OEA (MOE/OEA) ha hecho un llamado a los actores políticos para que eviten confrontaciones y participen de manera institucional en el conteo especial de 2.792 actas con inconsistencias, que se prevé inicie este jueves tras varios retrasos.
El recuento especial, que originalmente estaba programado para el 13 de diciembre, ha sido aplazado en múltiples ocasiones debido a problemas administrativos, falta de acreditaciones partidarias y dificultades tecnológicas. La OEA ha reiterado la importancia de proteger el material electoral y garantizar la seguridad de los recintos de escrutinio, una responsabilidad que recae en el Gobierno.
Por su parte, el CNE ha recordado que la Ley Electoral no permite un conteo total “voto por voto” sin causas debidamente acreditadas, advirtiendo que una decisión de este tipo podría afectar la validez del proceso. El organismo se prepara para proclamar los resultados finales antes del 30 de diciembre.

