El Ejército israelí ha lanzado una nueva serie de ataques contra Hizbulá en el sur del Líbano, intensificando su campaña militar en la región.
Este domingo, las fuerzas armadas israelíes comunicaron que han comenzado una “oleada de ataques” dirigidos a “infraestructuras” del grupo chií Hizbulá, aunque no especificaron los lugares exactos de los bombardeos. La ofensiva se produce tras las órdenes del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien ha instruido la destrucción inmediata de todos los puentes sobre el río Litani, que se presume son utilizados por Hizbulá. Además, Katz ha ordenado acelerar la demolición de viviendas en aldeas del sur del Líbano que representen una amenaza para las comunidades israelíes en el norte del país, siguiendo un enfoque similar al que se aplicó en las localidades de Beit Hanún y Rafah en la Franja de Gaza, que fueron devastadas y despobladas por el Ejército israelí.
La situación en el sur del Líbano se ha vuelto crítica, con el desplazamiento forzado de cientos de miles de personas en una franja de aproximadamente 45 kilómetros, donde Israel ha iniciado una operación militar terrestre con el objetivo de desmantelar a Hizbulá. Simultáneamente, los ataques aéreos han alcanzado diversas áreas del país, incluida la capital, Beirut, lo que ha resultado en más de mil muertes en el Líbano desde el inicio de las hostilidades.
En el norte de Israel, se ha reportado la primera muerte de un israelí a causa de un proyectil antitanque atribuido a Hizbulá, que ha estado activando alarmas en las comunidades de la zona debido a ataques con proyectiles y drones. En el mismo día, el Ejército israelí también anunció la eliminación de un alto responsable del aparato financiero de Hamás y la muerte de nueve miembros de Hizbulá en sus operaciones en el Líbano.

